Lágrima servible


Me disgusta que el sabor empañado de miel desborde mi cúpula golpeada y delirante.

Me disgusta que abraces mi lamento y reabras los poros disecados de la sábana blanca.

Me disgusta que en contados instantes la única lágrima servible se ahogue en las tinieblas insípidas.

Me disgusta el olor a perfume que tu recuerdo deposita en mi memoria.

Me disgusta que permanezcas en los nervios irrefutables de mi esencia.

Me disgusta que aún me importes tanto.

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Mi reloj figurativo



No mide tiempos de respuesta,
no encaja pulsaciones rutinarias,
son piezas de un engranaje convencido,
refuerzo de aquella pulsera retocada.


El minutero da conceptos de sobremesa edificada,
dibuja en sus cartas un coloquial pergamino
como habitual registro de estaciones…


Su destinatario recoge acuarelas a diario,
aún no se percata que pinta lienzos en mi sonrisa,
sí, cuando repentinamente lo examino.



Autor: Lilia Quituisaca-Samaniego
Octubre 26, 2017

No te escapes todavía




La necesidad finalmente descolgó
la cuerda atascada del muro vacilante
en los que reposaban esos gritos
que hoy se escapan con dudosa debilidad.


Apareciste como un motivo,
respaldando la mirada transitiva,
susurrando realidades convergentes;
sí, locuras diagnosticadas y agravadas.


Otra vez, ya no tengo miedo
de conquistar aquel -te quiero-,
que recorre los momentos de un reloj figurativo…



Autor: Lilia Quituisaca-Samaniego

Oscura transparencia


Un día me embarqué a tu lado,

solía ser un pasajero más,

hasta que fui un copiloto que amaba viajar.

Más cuando tu indiferencia

felicitaba mis vagos argumentos,

decreté dibujar y dirigir la ruta -no hay elección.

Desvelos, secretos que lastiman,

diálogos truncados -reeditados;

engranajes atascados, insolventes…

Aún habitan lágrimas axiomáticas

conservadas en mi silencio,

en este silencio que seguirá siendo

exclusivamente parte del acto final.

Autor: Lilia Quituisaca-Samaniego

A mitades


El destino, se precipita

a burlarse de lo establecido,

requerimientos –impuntuales…

Múltiples razones

como suficientes argumentos,

hoy, son nada; ayer, han muerto…

Un antes y dos después

–única historia–,

conservada en aducidas etiquetas.

Hace tiempo –banales cicatrices…

Sí, a mitades; pero, entera;

íntegramente lastimada

con la di-solución forzada…

Un pacto de silencio –indiferencia…

Autor: Lilia Quituisaca-Samaniego

Nombre impropio


Encierro descartado,
pálida lluvia consumista, intrigante.

Como defensa inerte -tu indiferencia.

Encierro infernal,
perfecto insumo inacabado.

Recuento discontinuo,
pronóstico de un mito terminado.

Excusas,
sólo excusas desgarradas…

Autor: Lilia Quituisaca-Samaniego

La del estribo


Lógico parecían las circunstancias

que aseguraba un comportamiento dual;

más, cuando las decisiones resistidas argumentaron imprudencias

quedó demostrado que para la teoría advertida

no se estimaron las diferencias aludidas…

 

Si en el planteamiento existía  un aviso previo

si en el resumen existían advertencias -motivos sin función,

entonces, sólo quiero preguntarte -soledad-,

¿por qué decidiste darle oportunidad al sentimiento?

 

Todo termina con una lágrima compartida

una derrota -nuestra derrota- ¿jugaste corazón…?

Como siempre hace presencia el silencio

aquel silencio que calcina -presume…,

y tu mirada, una mirada que describe un reclamo -hiriente.

 

Sabes que hubiera preferido estar contigo,

ser el soporte que tú eres para mí,

ser tu fuerza para continuar…

Pero, existe una necesidad de alejarnos -lo sé-

 

Nada, sólo brindemos por lo que nos queda

una pendiente negativa de una sostenida angustia;

algo presuntamente cierto -inusual,

algo que nos unirá para siempre -un adiós…

 

Autor: Lilia Quituisaca Samaniego

Parámetro existencial


amor
Cuando el fin se aproxima -nos reinventamos-
De la nada surge un cómplice furtivo,
nos reúne para fundirnos en una misma piel.

 

Hablemos de rumbos -sin reclamos,
citemos juramentos para desquiciar al destino.

 

No sólo -pretendamos- llegar mañana,
impregnemos la ocasión -aroma sin detalles,
motivo deliberante -aire- compartido bajo la lluvia.

 

Huellas de protesta -justa vivencia,
la narración develará la incógnita grabada.

 

Somos los protagonistas de un temor insuperable…
Así, somos -simples almas de volátil tesitura.

 

Sin embargo, nos aferramos a esperarnos,
acariciándonos el alma al evitarnos,
sobre todo cuando descansamos -almohada intervenida.

 

Por todos esos sueños compartidos, y
exageradamente visibilizados como rumbos diferentes,
siento que nuestra despedida es la que nunca terminaría
porque en cada intento de olvido se reconstruye -el deseo.

 

 

Autor: Lilia Quituisaca Samaniego

A tu lado


Tu hombro -mi refugio,
unas cuántas gotas de lluvia se desvanecen,
corazón resiste -no me duelas tanto;
los motivos no son suficientes para que sigas llorando.
 
 
Sensibilidad al límite -reflejándome en tu mirada;
un abrazo emotivo -vida mía…
Usamos una excusa independiente,
alejarnos por completo es subjetivo -genuina contradicción.
 
 
Nada nos asombra -costumbre apetecida
no existe forma alguna, ni formato establecido
para evidenciar que la caricia de un regreso nos acompaña.
 
 
Eco presumido, horizonte sin límite
jugamos a destiempo -no te vas, ni yo me alejo;
influyente rumbo -aliento, juramento, tiempo…,
respuesta a sentencias sin complemento definido.
 
 
El sentimiento persiste in-dudable,
comienza el reto -no menos- importante.
Algo así, juntos, decisiones que debemos asumir.
 
 
 
Autor: Lilia Quituisaca Samaniego

Singular aviso


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Convirtiendo la imaginación que despierta,
existencia amilanada,
sin demostración definida -continua realidad.

No me detengo a mencionar sentencias,
cuando te pierdes en el silencio más obvio,
como respuesta a un singular sentimiento.

Oh!, cuando te miro sonreír -dulce encanto.

¿Tiempos difíciles? Inexistentes contigo,
un beso, un abrazo -tus palabras…,
pregón reiterativo como antesala indomable.

Así, nos comportamos, cuál improvisada aceptación,
será que antes de todo esto, ¿estuvimos Tu y Yo?
Dejando pendiente una estructurada decisión…

Autor: Lilia Quituisaca Samaniego