Etiqueta: poesía
A mitades
El destino, se precipita
a burlarse de lo establecido,
requerimientos –impuntuales…
Múltiples razones
como suficientes argumentos,
hoy, son nada; ayer, han muerto…
Un antes y dos después
–única historia–,
conservada en aducidas etiquetas.
Hace tiempo –banales cicatrices…
Sí, a mitades; pero, entera;
íntegramente lastimada
con la di-solución forzada…
Un pacto de silencio –indiferencia…
Autor: Lilia Quituisaca-Samaniego
Nombre impropio

Encierro descartado,
pálida lluvia consumista, intrigante.
Como defensa inerte -tu indiferencia.
Encierro infernal,
perfecto insumo inacabado.
Recuento discontinuo,
pronóstico de un mito terminado.
Excusas,
sólo excusas desgarradas…
Autor: Lilia Quituisaca-Samaniego
La del estribo

Lógico parecían las circunstancias
que aseguraba un comportamiento dual;
más, cuando las decisiones resistidas argumentaron imprudencias
quedó demostrado que para la teoría advertida
no se estimaron las diferencias aludidas…
Si en el planteamiento existía un aviso previo
si en el resumen existían advertencias -motivos sin función,
entonces, sólo quiero preguntarte -soledad-,
¿por qué decidiste darle oportunidad al sentimiento?
Todo termina con una lágrima compartida
una derrota -nuestra derrota- ¿jugaste corazón…?
Como siempre hace presencia el silencio
aquel silencio que calcina -presume…,
y tu mirada, una mirada que describe un reclamo -hiriente.
Sabes que hubiera preferido estar contigo,
ser el soporte que tú eres para mí,
ser tu fuerza para continuar…
Pero, existe una necesidad de alejarnos -lo sé-
Nada, sólo brindemos por lo que nos queda
una pendiente negativa de una sostenida angustia;
algo presuntamente cierto -inusual,
algo que nos unirá para siempre -un adiós…
Autor: Lilia Quituisaca Samaniego
Parámetro existencial

Cuando el fin se aproxima -nos reinventamos-
De la nada surge un cómplice furtivo,
nos reúne para fundirnos en una misma piel.
Hablemos de rumbos -sin reclamos,
citemos juramentos para desquiciar al destino.
No sólo -pretendamos- llegar mañana,
impregnemos la ocasión -aroma sin detalles,
motivo deliberante -aire- compartido bajo la lluvia.
Huellas de protesta -justa vivencia,
la narración develará la incógnita grabada.
Somos los protagonistas de un temor insuperable…
Así, somos -simples almas de volátil tesitura.
Sin embargo, nos aferramos a esperarnos,
acariciándonos el alma al evitarnos,
sobre todo cuando descansamos -almohada intervenida.
Por todos esos sueños compartidos, y
exageradamente visibilizados como rumbos diferentes,
siento que nuestra despedida es la que nunca terminaría
porque en cada intento de olvido se reconstruye -el deseo.
Autor: Lilia Quituisaca Samaniego
Singular aviso
existencia amilanada,
sin demostración definida -continua realidad.
No me detengo a mencionar sentencias,
cuando te pierdes en el silencio más obvio,
como respuesta a un singular sentimiento.
¿Tiempos difíciles? Inexistentes contigo,
un beso, un abrazo -tus palabras…,
pregón reiterativo como antesala indomable.
Así, nos comportamos, cuál improvisada aceptación,
será que antes de todo esto, ¿estuvimos Tu y Yo?
Dejando pendiente una estructurada decisión…
Autor: Lilia Quituisaca Samaniego
Tu camino, mi destino
Interrogante inusual -estado sentimental.
Nada puedo contestar, quizá tu silencio, y
la despedida -argumenten la respuesta.
Mientras, tanto seamos indiferentes a la tristeza
esa tristeza influyente que nuestras miradas reflejan.
¡Cuántas lunas compartidas, implícito despertar delirante..!
A su debido tiempo -engranajes que no calzan.
Llegará el día, nuestra mirada reflejará -sentimientos.
¿De qué servirá querernos tanto?
Resumiendo la inesperada situación -valió la pena la escapada-
historia, momentos, minutos -nuestros recuerdos-
Al final, escondido como una tardía pretensión aparece -tu camino,
está bien, nos escapamos, así suele ser -mi destino.
Autor: Quituisaca Samaniego Lilia
¿Por qué, razones?

De modo distinto
Aunque nada cierto pareciera,
sin control estás -sentimiento…
Y, ¿si te empiezo a querer?, me preguntaba,
demasiado tarde, respondió el corazón…,
porque -ya lo quieres-
Pues algo distinto sucedió
y muy pesar de no saber lo que en verdad sientes,
me atreví a quererte…
¿Desde hoy? -No lo creo- fue hace tiempo.
Aunque jamás vuelva a verte,
y esos rumbos a tomar sean distintos,
siempre, siempre te llamaré VIDA.
Autor: Lilia Quituisaca Samaniego.
Si no es suficiente

Cuando el silencio es la única respuesta
sellada con la rubrica infalible -indiferencia-
pues la noche sólo espera divertirse -ironía-
Me olvidas, así de prisa -suposiciones-;
hasta absurdo es sentir que te extraño,
pero los motivos subsisten…
Ofrecerte mis sueños, brindarte la vida
sólo el destino me queda -motivo inconsciente-
de quererte sin pretensión alguna.
Sin embargo,
la intensidad del amor es fugitivo
cuestiones de supervivencia -insisto-
Autor: Lilia Quituisaca Samaniego





