Visual Analytics & Big Data. Data Scientist. Open Data. Open Access. Data Mining. R. Weka. Scientific divulgation. Researcher. Also, I'write poetry: "Art perfects the senses"
6h40: Las mandarinas pálidas se detienen al filo del velador. Se resisten a caer sobre los pedazos de vidrio del jarrón que se precipita contra el mármol en el primer estruendo que desorbita el planeta.
7h20: La Tierra gime como mujer vencida, luego, anuncia a gritos una desgracia mayor. Nadie hace caso. Los humanos carecen de sensibilidad, no escuchan, no hablan, no entienden. Ni la pesadez de los párpados les detiene, mueven sus dedos mecánicamente sobre pantallas audaces e inteligentes…
7h40: Las rosas expulsan espinas a todos lados: los pájaros distraídos caen acuchillados, las arañas recién nacidas son devoradas por sus padres, la metamorfosis de las mariposas se trunca en la mitad del ciclo.
7h50: Los creyentes para escapar de los tumbos se refugian en la iglesia. Apenas comienza la liturgia, entre risas macabras, el sacerdote revela secretos de confesión. El monaguillo aturdido se coloca la soga al cuello, salta desde el púlpito, no soporta descubrir que fue violado en niño por su padre.
7h55: Un remezón final. Las almas son mudas, hipnotizadas por la misericordia de siempre: egocéntrica, egoísta, jueza vil, falsa redentora. Los cuerpos inertes apestan al instante.
7h57: El infierno se llena: toneladas de yeso ahogadas por el humo de cirios, troncos de madera astilladas de tantos ruegos, adobes rasguñados por los no creyentes, ajusticiados y enterrados vivos. Los hilos de oro del altar mayor se vuelven llaves oxidadas.
7h58: Nadie puede exigirme llevar la cuenta de los mundos destruidos, soy solo rastro fundido en la vereda de un nuevo escenario.
En Cofradía PUB, el 28 de septiembre de 2024 se brindó tributo a nueve escritores latinoamericanos: Alicia Yánez Cossío, Medardo Ángel Silva, Dolores Veintimilla, Violeta Luna, Nicanor Parra, Eduardo Galeano, Cristina Peri Rossi, Ida Vitale y Jorge Luis Borges, en las voces de las escritoras: Carolina Vanegas, Katherine Zurita, Lilia Quituisaca-Samaniego y el cantautor Carlos David Toapanta.
Violeta Luna Carrera, poetisa, narradora, crítica literaria, ensayista, periodista y catedrática ecuatoriana. Nació en Guayaquil en 1943. Creció en San Gabriel, provincia del Carchi. En la Universidad estudió Literatura y Castellano, y se doctoró en Ciencias de la Educación. Fue profesora de Lengua y Literatura en colegios de algunas ciudades del Ecuador, como el Normal de San Pablo del Lago, el Manuela Cañizares, el colegio Experimental Quito, el Gran Colombia. Dio clases de Gramática Aplicada en la Facultad de Periodismo de la Universidad Central. Tiene más de una docena de libros de poesía publicados. Entre otros premios obtuvo, con su libro ‘Las puertas de la hierba’, el Jorge Carrera Andrade del Municipio de Quito, a la mejor obra publicada.
Ingrediente
No puedo precisar el día en que llegaste a encantarme hasta sentir el fuego en todo el esplendor de los sabores.
Ninguna sensación ha sido múltiple como esta de morderte y ver salir el sol por la garganta.
Culpa de los números
Por culpa de los números estuve siempre mal en todo cálculo.
Por no poder usar los logaritmos la cuenta de mi vida se fue al suelo.
Jamás hallé mi siete ni pude poner cifras a mis letras.
No supe el porcentaje de mis fraudes.
Tal vez por eso mismo no tuve nada exacto.
Por no poder restar decimales me fui llenando de humo, de vientos y palomas y nunca pude ser un tres resuelto.
Se me quedó en la nada mi signo con tu máxima potencia.
Y siempre me rebotan las gélidas fracciones del olvido.
Por culpa de los números no me entendieron nunca.
Por culpa de esas plagas jamás hallé la ruta de la lógica, jamás un mar tranquilo, jamás un tiempo eterno.
Por no poder hacer raíz cuadrada no tuve un edificio de esmeraldas ni alfombras voladoras.
Me fui quedando pobre, sin amuletos propios ni talismanes mágicos.
Por olvidar el álgebra no pude ser brillante y apenas me quedaron las gaviotas y un cráneo lluvioso en donde hace columpio el arcoíris.
Por culpa de los números se me cayó la casa de la suerte y hasta el amor más firme se fue por la mañana.
Nicanor Segundo Parra Sandoval fue un poeta, profesor, físico e intelectual chileno, cuya obra ha tenido una profunda influencia en la literatura hispanoamericana. Nació el 5 de septiembre de 1914, San Fabián, Chile. Falleció el 23 de enero de 2018, La Reina, Chile. Citamos dos de sus obras: Hojas de Parra, salto mortal en un acto.
Cambios de nombre
A los amantes de las bellas letras Hago llegar mis mejores deseos Voy a cambiar de nombre a algunas cosas. Mi posición es ésta: El poeta no cumple su palabra Si no cambia los nombres de las cosas. ¿Con qué razón el sol Ha de seguir llamándose sol? ¡Pido que se llame Micifuz El de las botas de cuarenta leguas! ¿Mis zapatos parecen ataúdes? Sepan que desde hoy en adelante Los zapatos se llaman ataúdes. Comuníquese, anótese y publíquese Que los zapatos han cambiado de nombre: Desde ahora se llaman ataúdes. Bueno, la noche es larga Todo poeta que se estime a sí mismo Debe tener su propio diccionario Y antes que se me olvide Al propio dios hay que cambiarle nombre Que cada cual lo llame como quiera: Ese es un problema personal.
No creo en la vía pacífica no creo en la vía violenta me gustaría creer en algo pero no creo creer es creer en Dios lo único que yo hago es encogerme de hombros perdónenme la franqueza no creo ni en la Vía Láctea.
Alicia Yánez Cossío es una escritora, poeta y periodista ecuatoriana, considerada la mayor escritora ecuatoriana del siglo XX. Nació en Quito, 10 de septiembre de 1928. Recibió algunos premios: Eugenio Espejo Prize in Literature, Premio Joaquín Gallegos Lara, Premio Eugenio Espejo; entre sus obras encontramos: Bruna, soroche y los tíos; Yo vendo unos ojos negros; La casa del sano placer.
Te zurcí un calcetín
Hijo, torrente, travesura, torbellino, te zurcí un calcetín: al ojo de tu media tuerta le puse pestañas y lo dejé dormido.
Los ojos de tus medias viejas sueñan en tus zapatos lo que sueñan los niños.
Me gusta coser tus calcetines, porque me hago la idea de que tengo en mis manos el diario de tu vida.
Cada paso que das del colegio a la casa parece una puntada pero es una palabra.
No importa que rompas tantas medias si en realidad, no coso, sino leo el libro adorable que está escrito en el fondo del viejo costurero.
Mis manos por tus pies se van por tus caminos.
Te vas… y me quedo sin poder desenredar las letras que se cruzan con los hilos.
Ocaso
La paz del campo se metió en el alma, nada tiene de raro que llegue el último ocaso mientras se muerde una guayaba.
Medardo Ángel Silva fue un escritor, poeta, músico y compositor ecuatoriano, considerándose el mayor representante del modernismo en la poesía ecuatoriana, perteneciente a la llamada Generación decapitada. Nació el 8 de junio de 1898, Guayaquil, Ecuador y falleció el 10 de junio de 1919 en la misma ciudad.
Danse d´Anitra
Va ligera, va pálida, va fina, cual si una alada esencia poseyere.
Dios mío, esta adorable danzarina, se va a morir, va a morir… se muere.
Tan aérea, tan leve, tan divina, se ignora si danzar o volar quiere; y se torna su cuerpo un ala fina, cual si el soplo de Dios la sostuviere.
Sollozan perla a perla cristalina, las flautas en ambiguo miserere…
Las arpas lloran y la guzla trina..
¡Sostened a la leve danzarina, porque se va a morir… porque se muere!
Se va con algo mío la tarde que se aleja Se va con algo mío la tarde que se aleja; mi dolor de vivir es un dolor de amar; y al son de la garúa, en la antigua calleja, me invade un infinito deseo de llorar.
Que son cosas de niño, me dices; quién me diera tener una perenne inconsciencia infantil; ser del reino del día y de la primavera, del ruiseñor que canta y del alba de Abril.
¡Ah, ser pueril, ser puro, ser canoro, ser suave;- trino, perfume o canto, crepúsculo o aurora- como la flor que aroma la vida y no lo sabe, como el astro que alumbra las noches y lo ignora!
Cristina Peri Rossi, escritora, traductora y activista política uruguaya exiliada en España durante la dictadura uruguaya en 1972 y residente en Barcelona, donde ha desarrollado la mayor parte de su carrera literaria. En 2021 fue galardonada con el Premio Miguel de Cervantes. Nació el 12 de noviembre de 1941, Montevideo, Uruguay. Recibió algunos premios: Premio Miguel de Cervantes, Beca Guggenheim en Artes, América Latina y Caribe.
Dedicatoria
La literatura nos separó: todo lo que supe de ti lo aprendí en los libros y a lo que faltaba, yo le puse palabras. "Evohé" 1971
Distancia justa
En el amor, y en el boxeo todo es cuestión de distancia Si te acercas demasiado me excito me asusto me obnubilo digo tonterías me echo a temblar pero si estás lejos sufro entristezco me desvelo y escribo poema
Ida Vitale poeta, traductora, ensayista, profesora y crítica literaria uruguaya miembro del movimiento artístico denominado «Generación del 45» y representante de la poesía «esencialista». Nació el 2 de noviembre de 1923, Montevideo, Uruguay. Tiene algunas distinciones: Premio Miguel de Cervantes, Premio FIL de Literatura en Lenguas Romances, Premio Internacional Alfonso Reyes.
Exilios
Están aquí y allá: de paso, en ningún lado.
Cada horizonte: donde un ascua atrae.
Podrían ir hacia cualquier fisura.
No hay brújula ni voces.
Cruzan desiertos que el bravo sol o que la helada queman y campos infinitos sin el límite que los vuelve reales, que los haría de solidez y pasto.
La mirada se acuesta como un perro, sin siquiera el recurso de mover una cola.
La mirada se acuesta o retrocede, se pulveriza por el aire si nadie la devuelve.
No regresa a la sangre ni alcanza a quien debiera.
Se disuelve, tan solo.
Fortuna
Por años, disfrutar del error y de su enmienda, haber podido hablar, caminar libre, no existir mutilada, no entrar o sí en iglesias, leer, oír la música querida, ser en la noche un ser como en el día. No ser casada en un negocio, medida en cabras, sufrir gobierno de parientes o legal lapidación. No desfilar ya nunca y no admitir palabras que pongan en la sangre limaduras de hierro. Descubrir por ti misma otro ser no previsto en el puente de la mirada. Ser humano y mujer, ni más ni menos.
Dolores Veintimilla, fue una poeta ecuatoriana del siglo XIX. Durante su corta vida fue la creadora de poemas de corte romántico que están cargados de elementos que asocian a la mujer. Nació el 12 de julio de 1829, Quito y falleció el 23 de mayo de 1857, Cuenca.
A un reloj
Con tu acompasado son marcando vas inclemente de mi pobre corazón…
¡Dichosa quién no te siente!
Funesto, funesto bien haces reloj…La venida marcas del ser a la vida, y así impasible también la hora de la partida.
Anhelo
¡Oh! ¿dónde está ese mundo que soñé Allá en los años de mi edad primera? ¿Dónde ese mundo que en mi mente orlé De blancas flores…todo fue quimera! Hoy de mí misma nada me ha quedado Pasaron ya mis horas de ventura Y solo tengo un corazón llagado Y un alma ahogada en llanto y amargura.
¿Por qué tan pronto la ilusión pasé? ¿Por qué en quebranto se trocó mi risa Y mi sueño fugaz se disipó Cual leve nube al soplo de la brisa…? Vuelve a mis ojos óptica ilusión Vuelve, esperanza, a amenizar mi vida, Vuelve, amistad, sublime inspiración…
Yo quiero dicha aun cuando sea mentida.
Eduardo Galeano, fue un periodista y escritor uruguayo, considerado uno de los escritores más influyentes de la izquierda latinoamericana. Sus libros más conocidos, Las venas abiertas de América Latina y Memoria del fuego, han sido traducidos a veinte idiomas. Nació el 3 de septiembre de 1940, Montevideo, Uruguay. Falleció el 13 de abril de 2015, Montevideo, Uruguay.
Los nadies
Sueñan las pulgas con comprarse un perro y sueñan los nadies con salir de pobres, que algún mágico día llueva de pronto la buena suerte, que llueva a cántaros la buena suerte; pero la buena suerte no llueve ayer, ni hoy, ni mañana, ni nunca, ni en lloviznita cae del cielo la buena suerte, por mucho que los nadies la llamen y aunque les pique la mano izquierda, o se levanten con el pie derecho, o empiecen el año cambiando de escoba.
Los nadies: los hijos de nadie, los dueños de nada.
Los nadies: los ningunos, los ninguneados, corriendo la liebre, muriendo la vida, jodidos, rejodidos:
Que no son, aunque sean. Que no hablan idiomas, sino dialectos.
Que no profesan religiones, sino supersticiones.
Que no hacen arte, sino artesanía. Que no practican cultura, sino folklore.
Que no son seres humanos, sino recursos humanos.
Que no tienen cara, sino brazos. Que no tienen nombre, sino número.
Que no figuran en la historia universal, sino en la crónica roja de la prensa local.
Los nadies, que cuestan menos que la bala que los mata.
EL MIEDO GLOBAL
Los que trabajan tienen miedo de perder el trabajo. Y los que no trabajan tienen miedo de no encontrar nunca trabajo. Quien no tiene miedo al hambre, tiene miedo a la comida. Los automovilistas tienen miedo a caminar y los peatones tienen miedo de ser atropellados. La democracia tiene miedo de recordar y el lenguaje tiene miedo de decir. Los civiles tienen miedo a los militares. Los militares tienen miedo a la falta de armas. Las armas tienen miedo a la falta de guerra. Es el tiempo del miedo. Miedo de la mujer a la violencia del hombre y miedo del hombre a la mujer sin miedo. Miedo a los ladrones y miedo a la policía. Miedo a la puerta sin cerradura. Al tiempo sin relojes. Al niño sin televisión. Miedo a la noche sin pastillas para dormir y a la mañana sin pastillas para despertar. Miedo a la soledad y miedo a la multitud. Miedo a lo que fue. Miedo a lo que será. Miedo de morir. Miedo de vivir.
Jorge Luis Borges, fue un escritor, poeta, ensayista y traductor argentino, extensamente considerado una figura clave tanto para la literatura en español como para la literatura universal. Nacimiento: 24 de agosto de 1899, Buenos Aires, Argentina. Fallecimiento: 14 de junio de 1986, Ginebra, Suiza. Influenciado por: Adolfo Bioy Casares, Franz Kafka.
Lo perdido
¿Dónde estará mi vida, la que pudo haber sido y no fue, la venturosa o la de triste horror, esa otra cosa que pudo ser la espada o el escudo
y que no fue? ¿Dónde estará el perdido antepasado persa o el noruego, dónde el azar de no quedarme ciego, dónde el ancla y el mar, dónde el olvido
de ser quien soy? ¿Dónde estará la pura noche que al rudo labrador confía el iletrado y laborioso día,
según lo quiere la literatura? Pienso también en esa compañera que me esperaba, y que tal vez me espera.
Ausencia
Habré de levantar la vasta vida que aún ahora es tu espejo: cada mañana habré de reconstruirla. Desde que te alejaste, cuántos lugares se han tornado vanos y sin sentido, iguales a luces en el día. Tardes que fueron nicho de tu imagen, músicas en que siempre me aguardabas, palabras de aquel tiempo, yo tendré que quebrarlas con mis manos. ¿En qué hondonada esconderé mi alma para que no vea tu ausencia que como un sol terrible, sin ocaso, brilla definitiva y despiadada? Tu ausencia me rodea como la cuerda a la garganta, el mar al que se hunde.
Luego, leyeron poesía de su autoría:
Carolina Vanegas, nació en Quito en 1994, de padres ecuatorianos, sus inicios en la poesía arranca en la infancia. En el medio artístico es conocida como “La Madame”.
Katherine Zurita, nace en Quito en 1996, su seudónimo es Kathastrofe. Ha participado en diferentes recitales de poesía y su amor por la misma crece conforme para el tiempo.
Lilia Quituisaca-Samaniego, nace en la parroquia de Guasuntos, Chimborazo-Ecuador. Ha participado en recitales nacionales e internacionales. Encamina su proyecto Leamos, con el afán de influir en la niñez y juventud para que disfrute el arte. Participante de 21 obras literarias, entre individuales y colectivas.
Finalmente, se abrió el micrófono para un selecto público que corearon las canciones y aplaudieron durante el evento:
Algunas veces podemos presumir que nuestro paladar consume productos únicos y más si estos se producen en un entorno completamente orgánico.
En Lienzo de tierra generamos productos con frutas de temporada cultivadas de manera orgánica, respetando sus ciclos de crecimiento, floración y maduración: arazá, guayaba, guanábana, arándanos, entre otras, y al cocinar a temperaturas altas se vuelven mermeladas listas para degustar a cualquier hora.
Sus gestos nos despiertan, sus regaños nos dan fuerza, su mirada nos abraza hasta calmarnos.
Duele y emociona, calma y conmociona, limpia nuestras lágrimas, besa la frente mientras dice "soy tu mamá" .
Hay, algo más que todo eso: su baile nos invita a recordar "lo feliz que fuiste" su canto nos lleva a la infancia "cantábamos juntos, sin que nos importe afinación alguna" sus palabras son muchas veces "de ti".
Ella, nuestra consentida heredó tu don especial para curarnos con versos, cantos, danza y besos.
Hace dos años, MAMÁ antes de salir de casa para realizarte los exámenes médicos, nos dijiste «no se preocupen, ya vuelvo», y por primera vez no cumpliste… Desde ese día, mi vida, también se fue…😭
Creo en el puñado de tierra que se cierne entre mis dedos y cae sobre experimentos para enraizar.
Creo en la firmeza de mis manos para empuñar la pluma y desgastar, azarosamente, la tinta sobre pergaminos cohibidos, boceteros distraídos y hojas sueltas que vuelven al origen de su tiempo.
Creo en la mínima y persistente cuota de paciencia que ronda mis noches desiertas.
Creo en los frutos y granos que alimentan la estancia corta que tengo prescrita.
Creo en los árboles, que crecen y crecen para proteger mis ojos desgastados del sol inconsciente .
Creo en la lluvia que afina sus chasquidos, antes de desprenderse de cualquier cielo.
Creo en el viento que revolotea mis rizos para despertarme de sueños y pesadillas.
Creo en la luna, acompañada de luceros, señalan la ruta cada vez que mis pasos bordean el abismo.
Creo en la amistad duradera aún cuando, mi indiferencia o abrazos les azote.
Creo en los únicos besos depositados en mi frente con la genética de costumbres que respeto.
Sin Permiso no es solo un libro; es un espacio de resistencia, amor y lucha. A través de testimonios crudos y conmovedores, esta compilación nos sumerge en las experiencias de personas que viven con VIH en Ecuador, desafiando prejuicios, estigmas y la desinformación que aún rodea a esta condición.
Cada relato —desde el inicio hasta las últimas páginas— es un acto de valentía. Autores como Flamanda, Byron Vinicio, Kelvin Molina, Eddie, Juan Guerrero y otros más, comparten sus historias personales con una honestidad que conmueve, educa y empodera.
✨ ¿Por qué leer Sin Permiso?
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La fortaleza humana está en “la compensación” que en diversas ocasiones le devolvemos a la vida; algunos, lo hacemos inconscientemente y otros lo debemos hacer de manera incondicional ya que en ello radica nuestro respirar diario. Un sinnúmero de interrogantes y emociones aparecen cuando sin previo aviso llegan a nuestro cuerpo visitantes no gratos que nos carcomen desde adentro, va más allá del alma, más allá de las arterias y órganos. Horas e inclusive meses de angustia se necesitan para que su nombre sea revelado mediante múltiples exámenes que determinan la etapa y el tratamiento al que debes acceder in-voluntariamente, eso si quieres despertar un día más y vivir muchos años.
Efectos, reacciones, problemas físicos y emocionales rondan con frecuencia; así como los estigmas y términos médicos se vuelven comunes en las batallas del sistema inmunológico, los medicamentos y citas médicas periódicas. Entonces, para situaciones adversas nos queda: pensamiento productivo, sistema de alimentación saludable, la aceptación de consecuencias y convivir con alguien que es amigo y enemigo al mismo tiempo. Sin embargo, el momento cruciales la confrontación de la mente con la valentía de transformar experiencias en historias que no solo conmueven sino desnudan los más íntimos miedos ya la vez reflejan la tenacidad para ser indetectables y no transmisibles.
De regreso a casa, recuerdo las tareas pendientes. Saco el lápiz y acomodo la última hoja de papel carbón en la contraportada del libro de poesía que traje de nuestra biblioteca abandonada en Guasuntos. Apenas comienzo a escribir la fecha, la punta se rompe en un salto inesperado del bus.
Sin herramientas para escribirte, grabo un mensaje de voz:
«He pasado distraída estos últimos días, un nuevo trabajo me divierte. En esta etapa, trato de evitar tu apoyo y protección, por eso no he conversado contigo. Quiero abandonar mis miedos, empezar de cero y responder a las emociones encarceladas desde enero cuando decidí disipar mi dolor en la quebrada de Pambiles. Ellos anuncian mi llegada a los tulipanes y estos arrojan desde los seis metros de altura los pétalos rojos sobre mi cuello. Los Pambiles no dejan de ser un río adolescente que inquietan a los tucanes, loros y garzas, para que revoloteen, se enamoren y hagan nidos reusables para sus crías. Algunas nacerán en dos meses.
No te enojes: cuando me preguntan mi nombre, les digo el tuyo, porque a ti te pertenecen mis pocos minutos de llanto, la transpiración con sabor a canela que vierten sobre mi piel, la sonrisa excitante de encuentros no planeados, las noches exhaustas con sueños eróticos que en secreto relatamos.”
De pronto, luego de pedir permiso al controlador del bus, un grupo de jóvenes se suben al paso. Pongo pausa, descuelgo los audífonos que se caen, escuálidos, hasta mis rodillas. Me dispongo a observar todo. El más joven lleva una guitarra que no disimula los años y el uso. En su cuello está un rondador casi nuevo. La única chica del cuarteto, tiene un saxo herido en la mitad y cubierto con curitas de niños. El de gorra negra, gafas oscuras y mascarilla, tiene unas panderetas gitanas (lo deduzco por un sinfín de estampillas pegadas). El de cabello largo, rizado y ojos desesperados, lleva un violín. Inusual combinación de instrumentos. Hacen música diversa. Primero, un afamado tango de Gardel. Luego, una cumbia colombiana, y finalizan con una canción ecuatoriana en diversos ritmos. Se escapan suspiros y aplausos de la mayoría. En este momento hace falta que estés a mi lado, porque el alma se estrujó tanto que le dio de puntapiés al pecho.
Luego de eso, decido no enviarte el audio grabado, ni escribirte sobre el papel. Esta vez, la carta intentará ser vitral, usaré el vidrio transparente enmarcado en el óvalo de nogal. Sí, justo del árbol que nos brindó muchos frutos y protección el verano anterior. No te agites, solo usé una rama que se cayó.
Cuando llegues a casa, encontrarás un contraste de colores, la monocromía caducó. La fecha en la que volverás a casa es incierta, te avisaré apenas deje de consumir los analgésicos del tratamiento.
No me gusta decir adiós, ni las tan trilladas expresiones: «hasta siempre» o «hasta pronto». Mejor te dejo mi acostumbrada postdata y, con eso, ligeramente se asemeje a una carta.
Atentamente,
Tu esencia…
P.D: De sobra sabes que no uso el transcriptor para escribir cosas importantes, porque siento que deshumaniza mis extraños sentimientos.
La antología poética «Entre los dos cielos» del escritor boliviano Gabriel Chávez Casazola fue publicada por la editorial hondureña Cisne Negro y presentado en el Encuentro Internacional de Poesía en Paralelo Cero 2022 por Frances Simán. Gabriel, nacido en Sucre, Bolivia en 1972, es poeta, ensayista y periodista. Sus libros han sido publicados en más de una docena de países y traducido a múltiples idiomas. Además, es director de Xtrategia, consultora especializada en asesoramiento comunicacional corporativo.
«Entre los dos cielos» comienza con una imagen en blanco y negro: animales despavoridos se escapan de la erupción de volcanes, mientras los hombres testarudos pretenden descubrir una existencia adicional detrás del cielo. Luego, un primer poema titulado Declaración que resume el sentir, la experiencia y la vida cuando en unos de sus versos menciona «He visto demasiado y no creo en el hombre«. De esta manera singular nos da la bienvenida a la compilación de sus textos que tiene tres apartados: el primero denominado NOMBRES con 25 poemas, algunos titulados con nombres propios, con años, con hechos históricos o mitológicos; en especial dos lecturas (1972 y Tatuajes) que realizó en su presentación, donde nos contó ávidamente la historia detrás de de ellos:
"...
en una clínica metodista, por puro azar,
nacía yo, que debí haber nacido en otra ciudad y otro hospital;
..."
"Una mariposa de tinta que durará más que su aire"
La segundo parte denominada SIGNOS, cuyo conjunto de 21 poemas destilan recursos metafóricos, experiencias y deseos que entrecruzan los tiempos, en especial el poema Examen de conciencia, versos retóricos:
"La vida consiste en dejar
cosas pendientes
mientras pendemos
del hilo de la muerte"
El tercer y último apartado DESTELLOS, con icónicos 21 títulos que nos envuelven en magia y emociones como la promesa o la felicidad. El día de su presentación nos deleitó con la lectura de Los patios son para la lluvia y La canción de la sopa.
Finalmente, mi respeto a su obra y mi gratitud a su humildad y apertura para enseñarnos sus versos que viajan por todo el universo. De la misma manera señalar la importancia que tiene el rescatar y publicar antologías literarias de grandes poetas.
En la vida hay emociones que nos despiertan por completo, únicos en el tiempo, realidades que nos invitan a disfrutar del hoy. Aún está permitido cobijarnos por el arte y más por las que son creadas por niños y adolescentes.
En esta ocasión, me conmueve leer las historias de cuatro autores que están entre los 8 y 16 años; edades en las que se pueden acentuar las múltiples habilidades que cada niño: Emilio Contento-Quituisaca, Rafaela Cahuasqui Carrión, Fabiana Cano Ron y Antonella Martínez Páez.
El libro colectivo «Misceláneos: cuentos de hoy» de El farolero ediciones tiene 23 títulos de cuentos y poesía, esta selección es el resultado del Taller de Escritura Creativa dictado virtualmente por la escritora Valeria Muñoz Vásquez hace unos meses.
Cada autor tiene una creatividad insuperable, por ejemplo: Rafaela, en sus cuentos relata con mágicos escenarios el poder del amor, el desconsuelo, la muerte y la venganza como un hecho satisfactorio: «…estaba caminando desmotivado hacia mi trabajo cuando una chica de mi estatura, con el pelo negro como la noche se tropezó, tenía una capucha cubriendo su rostro, le tendí una mano para ayudarla y cuando alzó su rostro, lo vi a él, al asesino de mi madre, al pandillero al que maté, a Saturno…«; Fabiana, con sus textos reflexivos nos induce a visionar grandes momentos: «Un día su madre se le acercó y le dijo: —Simón, tú no eres así, no dejes que ellos te digan esas cosas. Ellos lo dicen porque tú eres único y ellos son iguales a los demás, por eso buscan defectos que no tienes. Nunca los escuches porque ellos te tienen envidia...»; Antonella, se interna en diversos escenarios y los vuelve fantásticos: «Hay familiares que pueden ser inteligentes, guapos, locos, feos y pueden ser perrunos. En mi caso pueden ser el tercero y el último; así es, mi hermano es un perro loco. Se llama Loki… De seguro, no hay nada más cansado que ser el mejor amigo de un humano.«; y Emilio que juega con la creatividad hasta volverla cómplice absoluta en sus obras: «En cambio, las bolichas estaban en distintos lugares de la casa como ojitos vigilantes, mi mamá los dejaba para que no me diera miedo la oscuridad y además eran curativas como los cristales, porque cuando tenía un dolor fuerte en alguna parte de mi cuerpo, mi mamá o mis abuelitos me daban un beso en la frente, un abrazo, me ponían un cristal morado y una bolicha y el dolor se acababa muy rápido.«
Fue una nueva experiencia para Emilio, uno de los autores, mi sobrino, que cada jueves por la tarde disfrutaba entrar a clases y luego afanosamente procuraba ilustrar cada una de sus historias. En algunas ocasiones fungí como su secretaria; él como autor, exigente; como pintor, perfeccionista. Toda la familia acompañó la libertad que siente y transmite cuando hace arte. Nos contagiamos de entusiasmo cuando le vimos hacer múltiples borradores para la portada del libro. Por eso, consentido nuestro, no dejes de aprender y explorar las distintas maneras de hacer arte: baila, actúa, canta, pinta, escribe y por sobre todo diviértete. Tienes seres que velarán y apoyarán tus sueños espiritual y físicamente.
Este poemario obtuvo el Premio Nacional de poesía Cero 2021, merecido premio a las letras de Juan Suárez Proaño, poeta y editor nacido en 1993 en Ecuador.
El libro está compuesto de tres partes y 19 títulos. Cada uno de los versos se vuelven imágenes que viajan por las venas de nuestro entendimiento permitiéndonos despertar de letargos y sin excusa caminar a pie limpio sobre fangos, silencios en verano o invierno y hasta las colinas.
En la primera parte se encuentra el único título «Este en nuestro sitio» y este a su vez divido en ocho fragmentos numerados. Me permito citar del fragmento VII los siguientes versos:
«...seguimos devorando los panes duros de la verdad y
bebiendo el trago de la pérdida
hasta perder la compostura.»
En la segunda parte se encuentran 16 títulos que se van engranado historias de muerte que al olvido y al jardín dejaron de importarle, creencias y oraciones no habitadas, silencios no admitidos en refugios ni hospitales. Me permito citar del poema «El olvido» los siguientes versos:
«La memoria nos doblan las vértebras
hasta que solo nos asombra el asombro.»
En última parte parte se encuentran dos títulos que delatan una vez más una voz imponente en sílabas o sollozos guardados por costumbre y que no se prestan a ser deuda de una sola tarde.
Es grato reconocer en los poemas de Juan, unas manos sin distracción y el enfrentamiento a la vida, a la muerte y todo lo que está entre esos límites.
Gratitud y felicidad de Juan al recibir la estatuilla de manos de Xavier Oquendo Troncoso.