Visual Analytics & Big Data. Data Scientist. Open Data. Open Access. Data Mining. R. Weka. Scientific divulgation. Researcher. Also, I'write poetry: "Art perfects the senses"
No llegues a los treinta y cinco años con cordura,
procura alejarte de ese bosque árido, no pide más lágrimas.
Grita desde adentro cuando la piel se distraiga con roces de ortiga,
grita sin eco, el cielo está cansado de voces que huyen…
No hagas predicciones con sustento,
no uses regresiones o modelamiento,
ellos deducen sin estructuras, les basta un discurso paliativo;
por eso, si te vas, no vuelvas, ese camino no es el mismo,
ahora tiene adoquines que deslumbran, no analizan…
Resguarda tus apuntes del oprobio, no pidas permiso;
divulga como alertas los parámetros,
adrede resalta sus ficciones.
Lilia, no dependas del último segundo disponible,
deja que tus huellas desaparezcan,
no necesitan escenarios imprecisos ni barrotes señoriales.
No sé si recuerdes, soy yo, Soledad de Abril,
la que un día te arrancó un mechón de cabello
para enterrarlo en una botella bajo la higuera.
Soy yo, la sombra al pie del nogal.
El collado absorbe arena negra,
mientras soplidos errantes imprimen noches huérfanas.
Un manojo de turbulentos azares vuelan enardecidos
en un remolino de voluntades inquietas;
relámpagos de arcilla flotan con sed.
En el cenit se reacomoda un espejo mate circular,
su caparazón no brilla, prefiere ser silencio,
su libertad balbucea inventos perseguidos,
sus emblanquecidos estribos arropan bocados de consuelo.
Reaparece un arlequín escandaloso
con remiendos de cosquillas monótonas,
con frialdad rellenan el universo compungido
y sobre un baúl piadoso caen sus disparos obedientes,
sucesos desquiciados, susurros como débiles congojas.
El cuervo esbozó un chasquido histérico en la ventana
como guardián de cuerpos casi yertos;
merodeaba hace unas semanas,
nadie lo detiene –se escabulle–;
secuestra almas hambrientas,
las destroza hasta saciarse –sin vacilación…
Algunos dolientes aligeran su llanto,
otros imponen plegarias con cuatro misterios;
alguien toma con la mano izquierda un pañuelo blanco,
lustra la madera hasta cristalizarla.
Todos parecen consternados,
nadie relata recuerdos desagradables
y solo uno de ellos advierte que el difunto entristeció.
Al quitar la llave del cerrojo oxidado la tarde se inmutó,
se escucharon trinos lánguidos junto a las ramas secas.
Desde marzo tu frescor fue arrebatado,
algunos capítulos de soledad se adueñaron del huerto
y la confianza envejeció con alaridos de granizos infames.
Un pañuelo de maleza te abrumó con abrazos,
espinas reforzadas carcomieron raíces ingenuas,
algunos retoños convalecientes buscaban vida...
¡Despierta! -grité; las hojas descompuestas custodiarán tu piel;
¡no mueras! -te pido; injertaré lluvia para aliviar tu sed infranqueable.
¡Despierta, no mueras! -te exijo; la soledad mustia, hoy, prescribió...
Ahí, los cristales pulverizados detrás del cuello
son relámpagos en tormenta amordazados.
Ahí, la yugular extenuada se extravía
en las hojas de ortiga dominadas.
Ahí, los rizos electrocutados
se vuelven malla de contención
que no exigen lumbre ni asfalto...
Lilia Quituisaca-Samaniego Enero 2021, Guasuntos, Ecuador
¿Para qué le imploras protección a la montaña?
Si el enemigo más próximo:
eres tú, que no tienes valentía, te ofuscas;
eres tú, que no dices «basta, ya no más...».
¿Para qué te cubres de algodones y gasas?
Que no sea causa de adulo:
las heridas que te punzan los poros,
la fragilidad que te lastima hasta la raíz.
¿Para qué llamas a emergencia?
Si cuando llegan no avisas:
que el dolor está en tus huesos dislocados,
que el tejido sangra sigiloso desde adentro.
No descanses sobre el atropello;
libérate, alma de látigos atravesados,
levántate, tus alas doblegadas no merecen desplomarse.
No le digas al sol de tus dolores,
no le implores a la luna por brebajes,
no te acuestes en la miseria del falso intercesor.
No agonices, inmóvil,
perderás el sentir en tus entrañas, moribundo.
¿Cuántas llagas más para detener el exceso?
¡Para detener el abuso...!
¡Para detener los tratamientos burdos...!
Texto y voz: Lilia Quituisaca-Samaniego Libro: Contrarreflejo
Si pensabas no amarme
¿Por qué trazabas en el tiempo tu camino de regreso?
Si pensabas no amarme
¿Por qué exigías acabar con esta distancia?
...
Si pensabas no amarme
¿Por qué escribiste mi nombre con tus lágrimas?
Si pensabas no amarme
¿Por qué suplicabas que aprendiera a quererte?
Ahora que aprendí a quererte,
pides que te olvide,
pides que este amor no se dilate.
Así como tuviste el valor para engañarme
ahora, asume este desenlace;
porque de tu invento
solo quedará un manantial de ahogo.
Autor: Lilia Quituisaca-Samaniego
Doscientos años de independencia y el sacrificio de nuestros antepasados para darnos libertad sigue en la sangre de todos los que somos o hemos transitado por estas tierras, por eso mi homenaje con letras y recuerdos en el año 2020. Este conjunto de poemas fue publicado en la Antología poética Voces & Versos, volumen 4, en el año 2022 en Colombia.
Poemas numerados en honor a Alausí:
Poema I (Husillos)
Esos vagones resguardan estampas de rostros admirados,
cuya voz retumba desde la cima vertiginosa de una nariz,
esa voz del carbón evaporado, esa voz prudente del río,
esa voz que aún queda en los colores cálidos del maíz.
Las rieles acomodan sus pasos en zigzag,
su piel está grabada en los durmientes mordisqueados,
atorados en la historia que emerge de las quebradas
cada vez que la neblina ahuyenta decaimientos equivocados.
El andén siempre dispuesto acoge lenguas extrañas,
la calle larga abraza despacio las arterias pintorescas
donde confluyen los pórticos sedientos de oración…
Poema II (Vestigios)
Algunas vértebras anidadas en las barandas
fueron tejidas con risas -faena de chicos-;
quizá por eso los fantasmas buscaron asilo
debajo de las tejas cuarteadas y desteñidas.
Al filo del bajareque enmarcaron sus párpados.
Sin remordimiento indagaron en las sombras,
buscaron que la tiniebla esquelética
se aleje de la monotonía indulgente y huraña.
La transparencia de las ventanas
no consintieron que los rompecabezas
se armen a medida del bullicio ingrato.
En la puerta, un rayo de silencio te espera...
Poema III (Libertad)
La borrasca se aleja
porque sabe que la solidez aguerrida
permanece en los carriles sinuosos y mágicos.
La carencia rehúye
porque sabe que la tierra cultivada
revive con surcos imponentes y fértiles.
La insensatez desaparece
con el canto potente
del horizonte azafranado.
El miedo no vive
en los cerros de piedra entretejidos con pajonales esbeltos.
El miedo no vive
en la serenidad del que añora su hogar
porque venció la nostalgia de haber partido un día.
El miedo se esfuma
ante los guerreros que ejecutan cautelosos sus desafíos.
El miedo sucumbe
ante el brío del que aún habita donde inició su vida.
Autor: Lilia Quituisaca-Samaniego
Gracias a la invitación del Lcdo. Walter Brito y del GAD Municipal Alausí para rendir homenaje al Bicentenario del Cantón Alausí. En donde participaron también: Cristina Zabala Inga (Guasuntos), José Cando Zabala (Guasuntos), Andrea Suárez (Alausí), Fabricio Arrieta (Sibambe), Estefanía Santillán (Alausí) y Lilia Quituisaca-Samaniego (Guasuntos).
Tema: Lamentos del alma Texto y voz: Lilia Quituisaca-Samaniego Libro: Por todos los silencios. Antología poética POEPAZ. Volumen 2.
Escucho risas de lamento,
palabras inconclusas que el viento las termina.
...
Te siento distante,
escondido en el pálido horizonte,
incesante locura que no acaba;
incesante, como el latir apresurado de esta alma.
...
Nuevamente ausente, sí,
ausente para vivir en un lamento.
Lilia Quituisaca-Samaniego
Tema: Tumba melancólica Texto y voz: Lilia Quituisaca-Samaniego Libro: Por todos los silencios. Antología poética POEPAZ. Volumen 2.
Esculpida entre sueños llegas melancolía,
melancolía, melancolía mía;
atrapada en el laberinto rectangular
del recuerdo amargo de la despedida.
...
Melancolía rugosa, desesperada,
atrevida y fugitiva;
expiras en la última gota de vino tinto
como fragmentos humedecidos del destierro.
Lilia Quituisaca-Samaniego