Visual Analytics & Big Data. Data Scientist. Open Data. Open Access. Data Mining. R. Weka. Scientific divulgation. Researcher. Also, I'write poetry: "Art perfects the senses"
Bienvenidos aย Lienzo de Tierra, una quinta vacacional ecolรณgica sostenible donde se entrelazan la naturaleza y el arte para ofrecerte una experiencia รบnica.
Somos un espacio dedicado a la siembra y cosecha ecolรณgica, donde cada producto es elaborado de manera orgรกnica, respetando los ciclos naturales y promoviendo un estilo de vida en armonรญa con el medio ambiente.
En Lienzo de Tierra, no solo cultivamos alimentos, sino tambiรฉn un compromiso profundo con el cuidado del planeta y el bienestar de quienes nos visitan. Ademรกs, el compromiso nuestro es aportar a la comunidad en su cultura y aprendizaje, ya que como proyecto se crearรก una galerรญa de arte, una biblioteca y un espacio para que hayan diversas representaciones del arte: pintura, danza, canto y mucho mรกs.
Lilia Quituisaca-Samaniego Principal CEO & Founder
Hace mรกs de un aรฑo comenzรณ la bรบsqueda de un santuario vivo; entre viajes, planes, cantos y letras lo encontrรฉ. Bastรณ una sola visita para convencerme que serรญa mi refugio. Luego de todos los trรกmites para adquirirlo; comenzรณ la aventura de plasmar lo soรฑado, claro que siempre tengo la fortuna de encontrarme con personas extraordinarias que me aconsejan y junto a mi familia aprendemos cada dรญa un poco mรกs.
Asรญ que oficialmente en el mes de agosto por la recomendaciรณn y acompaรฑamiento de un amigo y su mamรก optamos por comprar un primer lote de mรกs de tres docenas de plantas frutales y ornamentales en el mejor vivero que tiene el cantรณn La Concordia, otras tambiรฉn fueron compradas en Santo Domingo.
Hasta hoy llevamos sembrando como un centenar de plantas frutales en tierra fecunda (cacao, cafรฉ, limรณn, aguacate, mango, mandarina, ciruelos, chicle, uva, zapote, almendros, nuez, etc.). Ademรกs, tenemos รกrboles que resguardan aรฑos de historia (pambil, roble, guaba, guayaba, etc.), nos cobijan de sonidos, un coro de sinceramientos se escucha cuando destilan rocรญo. Sobre รฉstos รกrboles de la quebrada rondan aves con plumajes cรกlidos, pรกlidos y hasta con texturas fosforescentes y tal vez nunca terminemos de inventariar el sinnรบmero de insectos, animales y demรกs apariciones que poco a poco nos aceptan ser parte de su tranquilidad.
Finalmente, sรฉ que este lugar serรก la cuna de los que vendrรกn.
El naipe del tahรบr. El oro รกvido.
Las formas de la nube en el desierto.
Cada arabesco del calidoscopio.
Cada remordimiento y cada lรกgrima.
Se precisaron todas esas cosas
para que nuestras manos se encontraran.
(Jorge Luis Borges)
Treinta y tres aรฑos mรกs once bisiestos,
senderos compartidos con cuatro tallos injertos.
Fue domingo, once de septiembre
cuando intercambiaron miradas talladas,
รบnicas promesas inscritas de los que viven.
Hogar frondoso:
lirio que nace en la aurora de agosto,
geranio bicolor apostado en octubre,
topacio salvado los dรญas de diciembre,
cuarzo preclaro de abril, diste vida en junio y septiembre.
Brรบjula empalmada con evidencias,
compรกs de cuerda y tonada,
serenidad otorgada por 44 tiempos...
Cuando irrumpieron la tarde y vaciaron mis manos, desgarraron del alma la confianza y del pensamiento la generosidad. Ese dรญa aprendรญ a usar las manos vacรญas, รกsperas de sentido. Instintivamente me cubrรญ el rostro para ocultar un sin fin de lรกgrimas que cayeron por 45 minutos en el trayecto de regreso. No pude gritar, nadie estaba a mi lado, hasta la presencia del fantasma protector faltรณ… Lleguรฉ a casa, me descompuse mucho mรกs, esas lรกgrimas furtivas eran vertiente decepcionada, descontrol fulminante, ira inmรณvil. Me sentรญ cobarde, culpรกndome del comportamiento de esa persona que no fue capaz de ser leal ni con ella mismo.
No faltรณ un bocado de agua transparente de mi hermana mayor, la repelada de mi hermana menor. Mis padres vieron mis pรกrpados hinchados, se acercaron prudentemente y con un abrazo intentaron aminorar mi desgano de hablar.
Mamรก, con dureza me exigiรณ que no llore mรกs, en cambio papรก pasรณ un paรฑuelo de color gris por mi rostro, nunca tocรณ mis ojos y con firmeza mencionรณ โLo que haya pasado ยฟmerece que llores?
No quise responder. Entonces, me llevaron al lugar de los juicios, la mesa de laurel, siempre estaba preparada. Todos sentados, atentos para escuchar mi relato con argumentos vรกlidos.
Desvainรฉ el รบltimo hรกlito y me culpรฉ las veces necesarias por seguir siendo la niรฑa confiada, la joven generosa, la mujer engaรฑada… Aquella tarde-noche, ellos, me dijeron que ยซsi otra vez sientes las manos vacรญas, a manos llenas empuรฑa los retos, empuรฑa la tierra y construye tus metas aunque solo tu sombra te acompaรฑeยซ.
Inmediatamente, me abrigaron en su nido extendido, acompaรฑaron mis pasos, los primeros miembros de mi familia impusieron el ritmo con su ejemplar valentรญa y los que iban detrรกs me dieron la confianza para no quedarme rezagada; decidieron levantarme cuando caรญ por la decepciรณn, ofensas y deslealtad de quien creรญ que era distinto.
ยฟCuรกnto durรณ la audiencia?
Han pasado 40 meses y este domingo al nombrarte, ya no dueles; se esfumaron de mis recuerdos el maltrato, la manipulaciรณn exclusiva y hasta tus cuotas impagas se vuelven nada frente al regocijo de estar junto a mi familia, sรฉ lo que significa tener una y sobre todo tener a mis dadores de vida como mis guรญas permanentes.
Por eso, para mi ยซ…valorar, no significa ยซmonetizarยป o ยซfirmar compromisosยป, valorar, es ยซexigirse mรกsยป para cumplir con los objetivos que se propone; pero, cuando uno se dilata para no cumplir, eso para mi es un engaรฑo y por ende se pierde la confianza…ยป
He preguntado no sรฉ cuรกntas veces
pero nadie contesta mis preguntas.
Es absolutamente necesario
que el abismo responda de una vez
porque ya va quedando poco tiempo.
(Tres poesรญas, Nicanor Parra)
El procedimiento empieza con gotas de colirio desplazados en las sombras del miedo envolvente y las evidencias se desparraman en humanos robotizados que en retroceso se convierten en mรกquinas simples e involuntarias. Aรบn saben que son raรญz momificada de las semillas congeladas; sin embargo, algunos brotes se niegan a florecer, dicen que las maravillas al menos una vez se tiรฑen de color fantasma, ese color neutro con el que nos ungimos cuando cerramos la cuenta de los aรฑos o como ese color de arena martillado en un reloj esclavizado por catorce mil minutos de los veinte y seis mil faltantes.
Y adiรณs; que con el ahogo que me embarga los alientos, ni sรฉ ya lo que te digo ni lo que te escribo leo. (Sor Juana Inรฉs de la Cruz)
Cada circunstancia estรก ocupada por tallos aรฑejos,
los instantes invadidos por respuestas monosรญlabas;
los nรบmeros descendientes de las calles
entrecruzan avenidas ostentosas y afanadas.
La mecedora remendada por quince dรญas faltantes
tritura las promesas de juramentos ajenos...
Un manto de grandes plumas
simulan un torrente de siluetas ausentes,
mensajes sin letras o reacciones disonantes.
El velador desgasta los diez dรญas faltantes
y desplaza el eje del pomo con rodelas mรญsticas...
Quedan ganas de empuรฑar el carboncillo
y emborronar el รบltimo pรกrrafo de la carta.
Los agobios no sentidos ameritan
un esparadrapo clรญnico en la explicaciรณn.
El timbre roto disuelve los cinco dรญas faltantes,
no hay espacio para conciencias rezagadas.
Desde hoy, el rondador entona sentencias:
ยซuna vez la tormenta enmudece,
una vez disimula la despedida ventosa,
una vez, tan solo una vez, se dice adiรณs.ยป
Autor: Lilia Quituisaca-Samaniego New York, Mayo 2021
Cada media hora se rejuntan trece gansos,
estampan una silueta escapista frente al redentor
con graznidos de gimnasia, alineaciรณn en espiral.
Uno se adelanta,
los demรกs hacen tres grupos de cuatro,
a una distancia larga aletean e invocan,
a una distancia precisa rasguรฑan el cielo,
a una distancia milimรฉtrica ya no buscan regresar
creen que allรก arriba se pueden zambullir;
su recorrido aparenta quietud.
El noble mineral mate anuncia desaforado:
ยซel muelle se queda sin visitantes,
el muelle atraparรก solo instantes...ยป
El muelle entiende, sabe de adioses, canta:
ยซun rรญo sin vertientes borda nubes
en las bocanadas de un atardecer,
engulle maderos cifrados
hasta su esternรณn, bรบnker sin ennudecer...ยป
Autor: Lilia Quituisaca-Samaniego New York, Mayo 2021
Tรญtulo: Tutรบ sin costura Tรฉcnica: Mixta Autor: Emilio Contento-Quituisaca
Emilio -mi consentido- admiro tu tรฉcnica al compaginar la danza, la pintura y la literatura. Una, dos, tres o un sinnรบmero de historias por lienzo lleno; ahora pintas lo que esperas de tu motivaciรณn Emilia -nuestra consentida-.
Cรณmo acordeรณn se expande
el resorte del tutรบ, no encadena.
Es libre, no baila sobre pisos lisos,
se aventura a bailar en asperezas,
en las montaรฑas; es fuerte...
No llegues a los treinta y cinco aรฑos con cordura,
procura alejarte de ese bosque รกrido, no pide mรกs lรกgrimas.
Grita desde adentro cuando la piel se distraiga con roces de ortiga,
grita sin eco, el cielo estรก cansado de voces que huyenโฆ
No hagas predicciones con sustento,
no uses regresiones o modelamiento,
ellos deducen sin estructuras, les basta un discurso paliativo;
por eso, si te vas, no vuelvas, ese camino no es el mismo,
ahora tiene adoquines que deslumbran, no analizanโฆ
Resguarda tus apuntes del oprobio, no pidas permiso;
divulga como alertas los parรกmetros,
adrede resalta sus ficciones.
Lilia, no dependas del รบltimo segundo disponible,
deja que tus huellas desaparezcan,
no necesitan escenarios imprecisos ni barrotes seรฑoriales.
No sรฉ si recuerdes, soy yo, Soledad de Abril,
la que un dรญa te arrancรณ un mechรณn de cabello
para enterrarlo en una botella bajo la higuera.
Soy yo, la sombra al pie del nogal.
El collado absorbe arena negra,
mientras soplidos errantes imprimen noches huรฉrfanas.
Un manojo de turbulentos azares vuelan enardecidos
en un remolino de voluntades inquietas;
relรกmpagos de arcilla flotan con sed.
En el cenit se reacomoda un espejo mate circular,
su caparazรณn no brilla, prefiere ser silencio,
su libertad balbucea inventos perseguidos,
sus emblanquecidos estribos arropan bocados de consuelo.
Reaparece un arlequรญn escandaloso
con remiendos de cosquillas monรณtonas,
con frialdad rellenan el universo compungido
y sobre un baรบl piadoso caen sus disparos obedientes,
sucesos desquiciados, susurros como dรฉbiles congojas.
El cuervo esbozรณ un chasquido histรฉrico en la ventana
como guardiรกn de cuerpos casi yertos;
merodeaba hace unas semanas,
nadie lo detiene โse escabulleโ;
secuestra almas hambrientas,
las destroza hasta saciarse โsin vacilaciรณnโฆ
Algunos dolientes aligeran su llanto,
otros imponen plegarias con cuatro misterios;
alguien toma con la mano izquierda un paรฑuelo blanco,
lustra la madera hasta cristalizarla.
Todos parecen consternados,
nadie relata recuerdos desagradables
y solo uno de ellos advierte que el difunto entristeciรณ.