Visual Analytics & Big Data. Data Scientist. Open Data. Open Access. Data Mining. R. Weka. Scientific divulgation. Researcher. Also, I'write poetry: "Art perfects the senses"
Hace unos dรญas, en el entretiempo de una actividad grupal, surgiรณ una anรฉcdota de mi niรฑez: ยซno nos gustaba ver programas de televisiรณn, mejor tomรกbamos unos cuantos libros, revistas, y con algunos lรกpices de colores, en una cartulina apuntรกbamos palabras de pรกginas abiertas al azarยป. La compartรญ, simple, como quien deja caer una semilla. Uno de mis compaรฑeros me mirรณ con una sonrisa entre curiosa y condolida. โ ยกQuรฉ hogar mรกs raro! โdijo.
La palabra raro se sumergiรณ en mi pensamiento, torrente singular de la memoria. Reconozco que en nuestro hogar habรญa muchas voces, todas cercanas, con olor a pino reciรฉn rasguรฑado, a pepa de aguacate maduro, a capulรญ dulce, a tierra hรบmeda y tintes frescos fabricados de tallos y hojas.
El entretenimiento fue, particularmente, ser y hacer arte. Eran tardes de lecturas, donde cada pรกgina era una puerta a un lugar distinto; noches de cuentos, donde las sombras se alargaban y los sonidos tejรญan murmullos de duendes; la guitarra acompaรฑaba cantos, letras nuevas y loas (versos recitados en los pases del Niรฑo Jesรบs). รramos travesura pura, no planificada, todo se convertรญa en lienzo. Los manteles, las paredes, los techos, la corteza lisa de los troncos aceptaban colores, lรญneas, garabatos y palabras.
El tiempo no apagรณ la pasiรณn por la creatividad; mejor la expandiรณ a la nueva generaciรณn, con trazos audaces, libres, geniales, de mis sobrinos. Ellos nos desarman con una sola mirada, sus pinceladas no conocen el miedo. Y ni se diga de sus voces, firmes y decididas que narran sus mundos.
Y asรญ, seguiremos viviendo acompaรฑados de libros, pilares de papel que sostienen nuestro refugio; de lienzos, inventos y experimentos enraizados en la generosidad del lenguaje familiar de este maravilloso ยซhogar raroยป que construimos.
Frente a la soledad era la soledad mรกs sola y sus palabras entraban al oรญdo como avispas quemantes. โ Euler Granda
I recuerdo (el vacรญo) La โMelancolรญaโ de Albert Gyorgy, no es una escultura: es una ausencia con forma de hombre, su vacรญo es el molde de todas las pรฉrdidas, es la sombra de lo que un dรญa habitรณ y se marchรณ sin hacer ruido.
Pongo mi mano en ese pecho vacรญo: siento el frรญo del mรกrmol, escucho el eco de un latido apagado, veo la hoja de otoรฑo que nunca encontrรณ su รกrbol.
II recuerdo (el nadador) El brazo musculoso, tenso, de madera pรกlida, esculpido por Francisco Leiro, reaviva la urgencia feroz de ir y no ir a ninguna parte.
Avanza contra una corriente invisible, intenta alcanzar una orilla que intuye.
ยฟNada para llenar el vacรญo del primero? ยฟO nada para huir de la posibilidad de volverse como รฉl, hueco y estรกtico?
Su lucha es un poema de movimiento perpetuo, desesperado por sentir la vida a travรฉs del ardor en los mรบsculos, aunque el destino sea seguir nadando en el cรญrculo de su propio encierro.
III recuerdo (el escribiente) En un rincรณn estรก Bartleby, a la sombra de tanto fragor silencioso, no es de carne ni de hueso, sino de la misma piedra quieta de la resignaciรณn.
Estรก sentado, siempre sentado, ante un escritorio, su altar y prisiรณn. Su actitud es de un rechazo profundo a la existencia, es la respuesta final a un mundo que exige movimiento y palabras, donde hay estupor y sรณlo cabe el mutismo.
IV ensamble (involuntario) La memoria es un lago deprimido bajo un cielo sin garzas, cuando este se evapora queda la silueta del hombre vacรญo, el nadador eternamente cansado y el escribiente que prefiere no decir nada.
Desde mi soledad comprendo que a veces la elocuencia mรกs honda no estรก en la palabra, sino en los silencios y en el custodio de un dolor vasto, de insondable quietud.
6h40: Las mandarinas pรกlidasย se detienen al filo del velador. Se resisten a caer sobre los pedazos de vidrio del jarrรณn que se precipita contra el mรกrmol en el primer estruendo que desorbita el planeta.
7h20: La Tierra gime como mujer vencida, luego, anuncia a gritos una desgracia mayor. Nadie hace caso. Los humanos carecen de sensibilidad, no escuchan, no hablan, no entienden. Ni la pesadez de los pรกrpados les detiene,ย mueven sus dedos mecรกnicamente sobre pantallas audaces e inteligentesโฆ
7h40: Las rosas expulsan espinas a todos lados: los pรกjaros distraรญdos caen acuchillados,ย las araรฑas reciรฉn nacidas son devoradas por sus padres,ย la metamorfosis de las mariposas se trunca en la mitad del ciclo.
7h50: Los creyentes para escapar de los tumbosย se refugian en la iglesia. Apenas comienza la liturgia, entre risas macabras, el sacerdote revela secretos de confesiรณn.ย El monaguillo aturdido se coloca la soga al cuello,ย salta desde el pรบlpito, no soporta descubrirย que fue violado en niรฑo por su padre.
7h55: Un remezรณn final. Las almas son mudas,ย hipnotizadas por la misericordia de siempre:ย egocรฉntrica, egoรญsta, jueza vil, falsa redentora. Los cuerpos inertes apestan al instante.
7h57: El infierno se llena:ย toneladas de yeso ahogadas por el humo de cirios,ย troncos de madera astilladas de tantos ruegos,ย adobes rasguรฑados por los no creyentes, ajusticiados y enterrados vivos. Los hilos de oro del altar mayor se vuelven llaves oxidadas.
7h58: Nadie puede exigirme llevar la cuenta de los mundos destruidos, soy solo rastro fundido en la vereda de un nuevo escenario.
En Cofradรญa PUB, el 28 de septiembre de 2024 se brindรณ tributo a nueve escritores latinoamericanos: Alicia Yรกnez Cossรญo, Medardo รngel Silva, Dolores Veintimilla, Violeta Luna, Nicanor Parra, Eduardo Galeano, Cristina Peri Rossi, Ida Vitale y Jorge Luis Borges, en las voces de las escritoras: Carolina Vanegas, Katherine Zurita, Lilia Quituisaca-Samaniego y el cantautor Carlos David Toapanta.
Violeta Luna Carrera, poetisa, narradora, crรญtica literaria, ensayista, periodista y catedrรกtica ecuatoriana. Naciรณ en Guayaquil en 1943. Creciรณ en San Gabriel, provincia del Carchi. En la Universidad estudiรณ Literatura y Castellano, y se doctorรณ en Ciencias de la Educaciรณn. Fue profesora de Lengua y Literatura en colegios de algunas ciudades del Ecuador, como el Normal de San Pablo del Lago, el Manuela Caรฑizares, el colegio Experimental Quito, el Gran Colombia. Dio clases de Gramรกtica Aplicada en la Facultad de Periodismo de la Universidad Central. Tiene mรกs de una docena de libros de poesรญa publicados. Entre otros premios obtuvo, con su libro โLas puertas de la hierbaโ, el Jorge Carrera Andrade del Municipio de Quito, a la mejor obra publicada.
Ingrediente
No puedo precisar el dรญa en que llegaste a encantarme hasta sentir el fuego en todo el esplendor de los sabores.
Ninguna sensaciรณn ha sido mรบltiple como esta de morderte y ver salir el sol por la garganta.
Culpa de los nรบmeros
Por culpa de los nรบmeros estuve siempre mal en todo cรกlculo.
Por no poder usar los logaritmos la cuenta de mi vida se fue al suelo.
Jamรกs hallรฉ mi siete ni pude poner cifras a mis letras.
No supe el porcentaje de mis fraudes.
Tal vez por eso mismo no tuve nada exacto.
Por no poder restar decimales me fui llenando de humo, de vientos y palomas y nunca pude ser un tres resuelto.
Se me quedรณ en la nada mi signo con tu mรกxima potencia.
Y siempre me rebotan las gรฉlidas fracciones del olvido.
Por culpa de los nรบmeros no me entendieron nunca.
Por culpa de esas plagas jamรกs hallรฉ la ruta de la lรณgica, jamรกs un mar tranquilo, jamรกs un tiempo eterno.
Por no poder hacer raรญz cuadrada no tuve un edificio de esmeraldas ni alfombras voladoras.
Me fui quedando pobre, sin amuletos propios ni talismanes mรกgicos.
Por olvidar el รกlgebra no pude ser brillante y apenas me quedaron las gaviotas y un crรกneo lluvioso en donde hace columpio el arcoรญris.
Por culpa de los nรบmeros se me cayรณ la casa de la suerte y hasta el amor mรกs firme se fue por la maรฑana.
Nicanor Segundo Parra Sandoval fue un poeta, profesor, fรญsico e intelectual chileno, โ cuya obra ha tenido una profunda influencia en la literatura hispanoamericana.โ Naciรณ el 5 de septiembre de 1914, San Fabiรกn, Chile. Falleciรณ el 23 de enero de 2018, La Reina, Chile. Citamos dos de sus obras: Hojas de Parra, salto mortal en un acto.
Cambios de nombre
A los amantes de las bellas letras Hago llegar mis mejores deseos Voy a cambiar de nombre a algunas cosas. Mi posiciรณn es รฉsta: El poeta no cumple su palabra Si no cambia los nombres de las cosas. ยฟCon quรฉ razรณn el sol Ha de seguir llamรกndose sol? ยกPido que se llame Micifuz El de las botas de cuarenta leguas! ยฟMis zapatos parecen ataรบdes? Sepan que desde hoy en adelante Los zapatos se llaman ataรบdes. Comunรญquese, anรณtese y publรญquese Que los zapatos han cambiado de nombre: Desde ahora se llaman ataรบdes. Bueno, la noche es larga Todo poeta que se estime a sรญ mismo Debe tener su propio diccionario Y antes que se me olvide Al propio dios hay que cambiarle nombre Que cada cual lo llame como quiera: Ese es un problema personal.
No creo en la vรญa pacรญfica no creo en la vรญa violenta me gustarรญa creer en algo pero no creo creer es creer en Dios lo รบnico que yo hago es encogerme de hombros perdรณnenme la franqueza no creo ni en la Vรญa Lรกctea.
Alicia Yรกnez Cossรญo es una escritora, poeta y periodista ecuatoriana, considerada la mayor escritora ecuatoriana del siglo XX.โ Naciรณ en Quito, 10 de septiembre de 1928. Recibiรณ algunos premios: Eugenio Espejo Prize in Literature, Premio Joaquรญn Gallegos Lara, Premio Eugenio Espejo; entre sus obras encontramos: Bruna, soroche y los tรญos; Yo vendo unos ojos negros; La casa del sano placer.
Te zurcรญ un calcetรญn
Hijo, torrente, travesura, torbellino, te zurcรญ un calcetรญn: al ojo de tu media tuerta le puse pestaรฑas y lo dejรฉ dormido.
Los ojos de tus medias viejas sueรฑan en tus zapatos lo que sueรฑan los niรฑos.
Me gusta coser tus calcetines, porque me hago la idea de que tengo en mis manos el diario de tu vida.
Cada paso que das del colegio a la casa parece una puntada pero es una palabra.
No importa que rompas tantas medias si en realidad, no coso, sino leo el libro adorable que estรก escrito en el fondo del viejo costurero.
Mis manos por tus pies se van por tus caminos.
Te vasโฆ y me quedo sin poder desenredar las letras que se cruzan con los hilos.
Ocaso
La paz del campo se metiรณ en el alma, nada tiene de raro que llegue el รบltimo ocaso mientras se muerde una guayaba.
Medardo รngel Silva fue un escritor, poeta, mรบsico y compositor ecuatoriano, considerรกndose el mayor representante del modernismo en la poesรญa ecuatoriana, perteneciente a la llamada Generaciรณn decapitada. Naciรณ el 8 de junio de 1898, Guayaquil, Ecuador y falleciรณ el 10 de junio de 1919 en la misma ciudad.
Danse dยดAnitra
Va ligera, va pรกlida, va fina, cual si una alada esencia poseyere.
Dios mรญo, esta adorable danzarina, se va a morir, va a morirโฆ se muere.
Tan aรฉrea, tan leve, tan divina, se ignora si danzar o volar quiere; y se torna su cuerpo un ala fina, cual si el soplo de Dios la sostuviere.
Sollozan perla a perla cristalina, las flautas en ambiguo miserereโฆ
Las arpas lloran y la guzla trina..
ยกSostened a la leve danzarina, porque se va a morirโฆ porque se muere!
Se va con algo mรญo la tarde que se aleja Se va con algo mรญo la tarde que se aleja; mi dolor de vivir es un dolor de amar; y al son de la garรบa, en la antigua calleja, me invade un infinito deseo de llorar.
Que son cosas de niรฑo, me dices; quiรฉn me diera tener una perenne inconsciencia infantil; ser del reino del dรญa y de la primavera, del ruiseรฑor que canta y del alba de Abril.
ยกAh, ser pueril, ser puro, ser canoro, ser suave;- trino, perfume o canto, crepรบsculo o aurora- como la flor que aroma la vida y no lo sabe, como el astro que alumbra las noches y lo ignora!
Cristina Peri Rossi, escritora, traductora y activista polรญtica uruguaya exiliada en Espaรฑa durante la dictadura uruguaya en 1972 y residente en Barcelona, donde ha desarrollado la mayor parte de su carrera literaria. En 2021 fue galardonada con el Premio Miguel de Cervantes. Naciรณ el 12 de noviembre de 1941, Montevideo, Uruguay. Recibiรณ algunos premios: Premio Miguel de Cervantes, Beca Guggenheim en Artes, Amรฉrica Latina y Caribe.
Dedicatoria
La literatura nos separรณ: todo lo que supe de ti lo aprendรญ en los libros y a lo que faltaba, yo le puse palabras. "Evohรฉ" 1971
Distancia justa
En el amor, y en el boxeo todo es cuestiรณn de distancia Si te acercas demasiado me excito me asusto me obnubilo digo tonterรญas me echo a temblar pero si estรกs lejos sufro entristezco me desvelo y escribo poema
Ida Vitale poeta, traductora, ensayista, profesora y crรญtica literaria uruguaya miembro del movimiento artรญstico denominado ยซGeneraciรณn del 45ยป y representante de la poesรญa ยซesencialistaยป. Naciรณ el 2 de noviembre de 1923, Montevideo, Uruguay. Tiene algunas distinciones: Premio Miguel de Cervantes, Premio FIL de Literatura en Lenguas Romances, Premio Internacional Alfonso Reyes.
Exilios
Estรกn aquรญ y allรก: de paso, en ningรบn lado.
Cada horizonte: donde un ascua atrae.
Podrรญan ir hacia cualquier fisura.
No hay brรบjula ni voces.
Cruzan desiertos que el bravo sol o que la helada queman y campos infinitos sin el lรญmite que los vuelve reales, que los harรญa de solidez y pasto.
La mirada se acuesta como un perro, sin siquiera el recurso de mover una cola.
La mirada se acuesta o retrocede, se pulveriza por el aire si nadie la devuelve.
No regresa a la sangre ni alcanza a quien debiera.
Se disuelve, tan solo.
Fortuna
Por aรฑos, disfrutar del error y de su enmienda, haber podido hablar, caminar libre, no existir mutilada, no entrar o sรญ en iglesias, leer, oรญr la mรบsica querida, ser en la noche un ser como en el dรญa. No ser casada en un negocio, medida en cabras, sufrir gobierno de parientes o legal lapidaciรณn. No desfilar ya nunca y no admitir palabras que pongan en la sangre limaduras de hierro. Descubrir por ti misma otro ser no previsto en el puente de la mirada. Ser humano y mujer, ni mรกs ni menos.
Dolores Veintimilla, fue una poeta ecuatoriana del siglo XIX. Durante su corta vida fue la creadora de poemas de corte romรกntico que estรกn cargados de elementos que asocian a la mujer. Naciรณ el 12 de julio de 1829, Quito y falleciรณ el 23 de mayo de 1857, Cuenca.
A un reloj
Con tu acompasado son marcando vas inclemente de mi pobre corazรณnโฆ
ยกDichosa quiรฉn no te siente!
Funesto, funesto bien haces relojโฆLa venida marcas del ser a la vida, y asรญ impasible tambiรฉn la hora de la partida.
Anhelo
ยกOh! ยฟdรณnde estรก ese mundo que soรฑรฉ Allรก en los aรฑos de mi edad primera? ยฟDรณnde ese mundo que en mi mente orlรฉ De blancas floresโฆtodo fue quimera! Hoy de mรญ misma nada me ha quedado Pasaron ya mis horas de ventura Y solo tengo un corazรณn llagado Y un alma ahogada en llanto y amargura.
ยฟPor quรฉ tan pronto la ilusiรณn pasรฉ? ยฟPor quรฉ en quebranto se trocรณ mi risa Y mi sueรฑo fugaz se disipรณ Cual leve nube al soplo de la brisaโฆ? Vuelve a mis ojos รณptica ilusiรณn Vuelve, esperanza, a amenizar mi vida, Vuelve, amistad, sublime inspiraciรณnโฆ
Yo quiero dicha aun cuando sea mentida.
Eduardo Galeano, fue un periodista y escritor uruguayo, considerado uno de los escritores mรกs influyentes de la izquierda latinoamericana.โ Sus libros mรกs conocidos, Las venas abiertas de Amรฉrica Latina y Memoria del fuego, han sido traducidos a veinte idiomas. Naciรณ el 3 de septiembre de 1940, Montevideo, Uruguay. Falleciรณ el 13 de abril de 2015, Montevideo, Uruguay.
Los nadies
Sueรฑan las pulgas con comprarse un perro y sueรฑan los nadies con salir de pobres, que algรบn mรกgico dรญa llueva de pronto la buena suerte, que llueva a cรกntaros la buena suerte; pero la buena suerte no llueve ayer, ni hoy, ni maรฑana, ni nunca, ni en lloviznita cae del cielo la buena suerte, por mucho que los nadies la llamen y aunque les pique la mano izquierda, o se levanten con el pie derecho, o empiecen el aรฑo cambiando de escoba.
Los nadies: los hijos de nadie, los dueรฑos de nada.
Los nadies: los ningunos, los ninguneados, corriendo la liebre, muriendo la vida, jodidos, rejodidos:
Que no son, aunque sean. Que no hablan idiomas, sino dialectos.
Que no profesan religiones, sino supersticiones.
Que no hacen arte, sino artesanรญa. Que no practican cultura, sino folklore.
Que no son seres humanos, sino recursos humanos.
Que no tienen cara, sino brazos. Que no tienen nombre, sino nรบmero.
Que no figuran en la historia universal, sino en la crรณnica roja de la prensa local.
Los nadies, que cuestan menos que la bala que los mata.
EL MIEDO GLOBAL
Los que trabajan tienen miedo de perder el trabajo. Y los que no trabajan tienen miedo de no encontrar nunca trabajo. Quien no tiene miedo al hambre, tiene miedo a la comida. Los automovilistas tienen miedo a caminar y los peatones tienen miedo de ser atropellados. La democracia tiene miedo de recordar y el lenguaje tiene miedo de decir. Los civiles tienen miedo a los militares. Los militares tienen miedo a la falta de armas. Las armas tienen miedo a la falta de guerra. Es el tiempo del miedo. Miedo de la mujer a la violencia del hombre y miedo del hombre a la mujer sin miedo. Miedo a los ladrones y miedo a la policรญa. Miedo a la puerta sin cerradura. Al tiempo sin relojes. Al niรฑo sin televisiรณn. Miedo a la noche sin pastillas para dormir y a la maรฑana sin pastillas para despertar. Miedo a la soledad y miedo a la multitud. Miedo a lo que fue. Miedo a lo que serรก. Miedo de morir. Miedo de vivir.
Jorge Luis Borges, fue un escritor, poeta, ensayista y traductor argentino, extensamente considerado una figura clave tanto para la literatura en espaรฑol como para la literatura universal.โ Nacimiento: 24 de agosto de 1899, Buenos Aires, Argentina. Fallecimiento: 14 de junio de 1986, Ginebra, Suiza. Influenciado por: Adolfo Bioy Casares, Franz Kafka.
Lo perdido
ยฟDรณnde estarรก mi vida, la que pudo haber sido y no fue, la venturosa o la de triste horror, esa otra cosa que pudo ser la espada o el escudo
y que no fue? ยฟDรณnde estarรก el perdido antepasado persa o el noruego, dรณnde el azar de no quedarme ciego, dรณnde el ancla y el mar, dรณnde el olvido
de ser quien soy? ยฟDรณnde estarรก la pura noche que al rudo labrador confรญa el iletrado y laborioso dรญa,
segรบn lo quiere la literatura? Pienso tambiรฉn en esa compaรฑera que me esperaba, y que tal vez me espera.
Ausencia
Habrรฉ de levantar la vasta vida que aรบn ahora es tu espejo: cada maรฑana habrรฉ de reconstruirla. Desde que te alejaste, cuรกntos lugares se han tornado vanos y sin sentido, iguales a luces en el dรญa. Tardes que fueron nicho de tu imagen, mรบsicas en que siempre me aguardabas, palabras de aquel tiempo, yo tendrรฉ que quebrarlas con mis manos. ยฟEn quรฉ hondonada esconderรฉ mi alma para que no vea tu ausencia que como un sol terrible, sin ocaso, brilla definitiva y despiadada? Tu ausencia me rodea como la cuerda a la garganta, el mar al que se hunde.
Luego, leyeron poesรญa de su autorรญa:
Carolina Vanegas, naciรณ en Quito en 1994, de padres ecuatorianos, sus inicios en la poesรญa arranca en la infancia. En el medio artรญstico es conocida como โLa Madameโ.
Katherine Zurita, nace en Quito en 1996, su seudรณnimo es Kathastrofe. Ha participado en diferentes recitales de poesรญa y su amor por la misma crece conforme para el tiempo.
Lilia Quituisaca-Samaniego, nace en la parroquia de Guasuntos, Chimborazo-Ecuador. Ha participado en recitales nacionales e internacionales. Encamina su proyecto Leamos, con el afรกn de influir en la niรฑez y juventud para que disfrute el arte. Participante de 21 obras literarias, entre individuales y colectivas.
Finalmente, se abriรณ el micrรณfono para un selecto pรบblico que corearon las canciones y aplaudieron durante el evento:
Sus gestos nos despiertan, sus regaรฑos nos dan fuerza, su mirada nos abraza hasta calmarnos.
Duele y emociona, calma y conmociona, limpia nuestras lรกgrimas, besa la frente mientras dice "soy tu mamรก" .
Hay, algo mรกs que todo eso: su baile nos invita a recordar "lo feliz que fuiste" su canto nos lleva a la infancia "cantรกbamos juntos, sin que nos importe afinaciรณn alguna" sus palabras son muchas veces "de ti".
Ella, nuestra consentida heredรณ tu don especial para curarnos con versos, cantos, danza y besos.
Hace dos aรฑos, MAMร antes de salir de casa para realizarte los exรกmenes mรฉdicos, nos dijiste ยซno se preocupen, ya vuelvoยป, y por primera vez no cumpliste… Desde ese dรญa, mi vida, tambiรฉn se fue…๐ญ
Creo en el puรฑado de tierra que se cierne entre mis dedos y cae sobre experimentos para enraizar.
Creo en la firmeza de mis manos para empuรฑar la pluma y desgastar, azarosamente, la tinta sobre pergaminos cohibidos, boceteros distraรญdos y hojas sueltas que vuelven al origen de su tiempo.
Creo en la mรญnima y persistente cuota de paciencia que ronda mis noches desiertas.
Creo en los frutos y granos que alimentan la estancia corta que tengo prescrita.
Creo en los รกrboles, que crecen y crecen para proteger mis ojos desgastados del sol inconsciente .
Creo en la lluvia que afina sus chasquidos, antes de desprenderse de cualquier cielo.
Creo en el viento que revolotea mis rizos para despertarme de sueรฑos y pesadillas.
Creo en la luna, acompaรฑada de luceros, seรฑalan la ruta cada vez que mis pasos bordean el abismo.
Creo en la amistad duradera aรบn cuando, mi indiferencia o abrazos les azote.
Creo en los รบnicos besos depositados en mi frente con la genรฉtica de costumbres que respeto.
De regreso a casa, recuerdo las tareas pendientes. Saco el lรกpiz y acomodo la รบltima hoja de papel carbรณn en la contraportada del libro de poesรญa que traje de nuestra biblioteca abandonada en Guasuntos. Apenas comienzo a escribir la fecha, la punta se rompe en un salto inesperado del bus.
Sin herramientas para escribirte, grabo un mensaje de voz:
ยซHe pasado distraรญda estos รบltimos dรญas, un nuevo trabajo me divierte. En esta etapa, trato de evitar tu apoyo y protecciรณn, por eso no he conversado contigo. Quiero abandonar mis miedos, empezar de cero y responder a las emociones encarceladas desde enero cuando decidรญ disipar mi dolor en la quebrada de Pambiles. Ellos anuncian mi llegada a los tulipanes y estos arrojan desde los seis metros de altura los pรฉtalos rojos sobre mi cuello. Los Pambiles no dejan de ser un rรญo adolescente que inquietan a los tucanes, loros y garzas, para que revoloteen, se enamoren y hagan nidos reusables para sus crรญas. Algunas nacerรกn en dos meses.ย
No te enojes: cuando me preguntan mi nombre, les digo el tuyo, porque a ti te pertenecen mis pocos minutos de llanto, la transpiraciรณn con sabor a canela que vierten sobre mi piel, la sonrisa excitante de encuentros no planeados, las noches exhaustas con sueรฑos erรณticos que en secreto relatamos.โ
De pronto, luego de pedir permiso al controlador del bus, un grupo de jรณvenes se suben al paso. Pongo pausa, descuelgo los audรญfonos que se caen, escuรกlidos, hasta mis rodillas. Me dispongo a observar todo. El mรกs joven lleva una guitarra que no disimula los aรฑos y el uso. En su cuello estรก un rondador casi nuevo. La รบnica chica del cuarteto, tiene un saxo herido en la mitad y cubierto con curitas de niรฑos. El de gorra negra, gafas oscuras y mascarilla, tiene unas panderetas gitanas (lo deduzco por un sinfรญn de estampillas pegadas). El de cabello largo, rizado y ojos desesperados, lleva un violรญn. Inusual combinaciรณn de instrumentos. Hacen mรบsica diversa. Primero, un afamado tango de Gardel. Luego, una cumbia colombiana, y finalizan con una canciรณn ecuatoriana en diversos ritmos. Se escapan suspiros y aplausos de la mayorรญa. En este momento hace falta que estรฉs a mi lado, porque el alma se estrujรณ tanto que le dio de puntapiรฉs al pecho.
Luego de eso, decido no enviarte el audio grabado, ni escribirte sobre el papel. Esta vez, la carta intentarรก ser vitral, usarรฉ el vidrio transparente enmarcado en el รณvalo de nogal. Sรญ, justo del รกrbol que nos brindรณ muchos frutos y protecciรณn el verano anterior. No te agites, solo usรฉ una rama que se cayรณ.
Cuando llegues a casa, encontrarรกs un contraste de colores, la monocromรญa caducรณ. La fecha en la que volverรกs a casa es incierta, te avisarรฉ apenas deje de consumir los analgรฉsicos del tratamiento.
No me gusta decir adiรณs, ni las tan trilladas expresiones: ยซhasta siempreยป o ยซhasta prontoยป. Mejor te dejo mi acostumbrada postdata y, con eso, ligeramente se asemeje a una carta.
Atentamente,
Tu esenciaโฆ
P.D: De sobra sabes que no uso el transcriptor para escribir cosas importantes, porque siento que deshumaniza mis extraรฑos sentimientos.
En la vida hay emociones que nos despiertan por completo, รบnicos en el tiempo, realidades que nos invitan a disfrutar del hoy. Aรบn estรก permitido cobijarnos por el arte y mรกs por las que son creadas por niรฑos y adolescentes.
En esta ocasiรณn, me conmueve leer las historias de cuatro autores que estรกn entre los 8 y 16 aรฑos; edades en las que se pueden acentuar las mรบltiples habilidades que cada niรฑo: Emilio Contento-Quituisaca, Rafaela Cahuasqui Carriรณn, Fabiana Cano Ron y Antonella Martรญnez Pรกez.
El libro colectivo ยซMiscelรกneos: cuentos de hoyยป de El farolero ediciones tiene 23 tรญtulos de cuentos y poesรญa, esta selecciรณn es el resultado del Taller de Escritura Creativa dictado virtualmente por la escritora Valeria Muรฑoz Vรกsquez hace unos meses.
Cada autor tiene una creatividad insuperable, por ejemplo: Rafaela, en sus cuentos relata con mรกgicos escenarios el poder del amor, el desconsuelo, la muerte y la venganza como un hecho satisfactorio: ยซ…estaba caminando desmotivado hacia mi trabajo cuando una chica de mi estatura, con el pelo negro como la noche se tropezรณ, tenรญa una capucha cubriendo su rostro, le tendรญ una mano para ayudarla y cuando alzรณ su rostro, lo vi a รฉl, al asesino de mi madre, al pandillero al que matรฉ, a Saturno…ยซ; Fabiana, con sus textos reflexivos nos induce a visionar grandes momentos: ยซUn dรญa su madre se le acercรณ y le dijo: โSimรณn, tรบ no eres asรญ, no dejes que ellos te digan esas cosas. Ellos lo dicen porque tรบ eres รบnico y ellos son iguales a los demรกs, por eso buscan defectos que no tienes. Nunca los escuches porque ellos te tienen envidia...ยป; Antonella, se interna en diversos escenarios y los vuelve fantรกsticos: ยซHay familiares que pueden ser inteligentes, guapos, locos, feos y pueden ser perrunos. En mi caso pueden ser el tercero y el รบltimo; asรญ es, mi hermano es un perro loco. Se llama Loki… De seguro, no hay nada mรกs cansado que ser el mejor amigo de un humano.ยซ; y Emilio que juega con la creatividad hasta volverla cรณmplice absoluta en sus obras: ยซEn cambio, las bolichas estaban en distintos lugares de la casa como ojitos vigilantes, mi mamรก los dejaba para que no me diera miedo la oscuridad y ademรกs eran curativas como los cristales, porque cuando tenรญa un dolor fuerte en alguna parte de mi cuerpo, mi mamรก o mis abuelitos me daban un beso en la frente, un abrazo, me ponรญan un cristal morado y una bolicha y el dolor se acababa muy rรกpido.ยซ
Fue una nueva experiencia para Emilio, uno de los autores, mi sobrino, que cada jueves por la tarde disfrutaba entrar a clases y luego afanosamente procuraba ilustrar cada una de sus historias. En algunas ocasiones fungรญ como su secretaria; รฉl como autor, exigente; como pintor, perfeccionista. Toda la familia acompaรฑรณ la libertad que siente y transmite cuando hace arte. Nos contagiamos de entusiasmo cuando le vimos hacer mรบltiples borradores para la portada del libro. Por eso, consentido nuestro, no dejes de aprender y explorar las distintas maneras de hacer arte: baila, actรบa, canta, pinta, escribe y por sobre todo diviรฉrtete. Tienes seres que velarรกn y apoyarรกn tus sueรฑos espiritual y fรญsicamente.
Siempre hemos de enternecernos con lo que hagan nuestros consentidos, en mi caso mis sobrinos; esta vez Emilio se presentรณ junto a sus compaรฑeros de clases de la Escuela de Formaciรณn Integral de Artistas (EIFA) para festejar a MAMร.
Emilio ingresรณ a la escuela en enero 2022. A รฉl, le gusta tanto pintar, como bailar, cantar y ahora actuar tambiรฉn. Junto a sus compaรฑeros de Eifa Kids y Eifa Teens participรณ en las puestas en escena de Don Quijote, Il caffรจ della Peppina y Ciao Papa.
Llegรณ el momento crucial, su presentaciรณn como solista con ยซNuestra canciรณnยป. La escogiรณ pensando en su mamรก (mi hermana) y nuestra mamรก (su abuelita). Mamรก Anita nos pidiรณ que apoyemos a su artista preferido desde su inicios (apenas tenรญa 18 meses cuando iniciรณ sus clases formales en el Conservatorio Franz Liszt.). Ella, hasta el รบltimo dรญa fue feliz cuando supo que su nieto la retratarรญa. Ahora, donde estรฉs mamรก, te llegarรกn los tonos, las notas, los colores, los movimientos y los trazos, porque en casa te recordamos en todo momento y tus nietos son portavoz de tus emociones, tal cual, cuando cantabas, sonreรญas, hacรญas poesรญa o nos corregรญas.
Gracias a los maestros que le acompaรฑan a Emilio en su formaciรณn.
Cuando llega un nuevo libro fรญsico a mis manos, sostengo y reviso con sutileza la portada y contraportada. Luego, escojo una pรกgina al azar y leo en voz alta; con este ritual, me imagino a su autor con una pluma en su mano y escribiendo estos versos en papel, en cerรกmica, en un telar, en la piel; tambiรฉn es necesario imaginarse que no se escapa de la globalidad y frente al computador no se inmuta, escribe sin tregua…
Hace unas semanas, Astrรญfero fue mi compaรฑero de la maรฑana y degustรฉ cada verso en los rincones texturizados del mirador de Guรกpulo, lugar al que suelo escaparme, muchas veces para leer, escribir y tomar un ยซespresso dobleยป mientras Emilio termina sus clases de arte.
Astrรญfero fue presentado en septiembre, en uno de los eventos de Paralelo Cero, dentro de la colecciรณn PlumaJunta (junto a Xavier Oquendo, Freddy Peรฑafiel y Franklin Ordรณรฑez) con el รngel Editor. Escuchรฉ la voz del autor, impetuosa sensaciรณn que viaja incansable.
Hace algunos aรฑos la vida me encaminรณ a disfrutar de la poesรญa y sobre todo conocรญ a grandes apasionados por el arte, entre ellos Gabriel Cisneros Abedrabbo, quien, ademรกs es un excelente gestor cultural y difunde el trabajo de sus congรฉneres a travรฉs de medios sociales (por ejemplo, โSaudade, la infinita negaciรณn de lo que se amaโ).