Visual Analytics & Big Data. Data Scientist. Open Data. Open Access. Data Mining. R. Weka. Scientific divulgation. Researcher. Also, I'write poetry: "Art perfects the senses"
Mamá ¿por qué creíste que no fue suficiente: parirme aquel miércoles 20 de octubre, hace cuatro décadas; alimentarme física y espiritualmente; instruirme para preparar versiones propias de loas, cuentos, fábulas y relatos; enseñarme a leer antes de los cinco años; entonar cantos junto a las cuerdas de la guitarra que tocaba papá; exigirme no llorar por fútiles, irresponsables, desleales; verter en mis heridas cicatrizantes que no dejaran huellas; ser la crítica de mis escritos, ...? Y preferiste, el 24 de febrero de este año inmolarte por completo para parirnos por segunda vez en una sola tanda a las cuatro hijas.
En este cumpleaños ya no estás TU para abrazarme y corregirme, solo me queda papá que procura ser fuerte, tus otras hijas que no descuidan mi espalda y tus nietos que a sus pocos años se convirtieron en mi salvación.
Aún así, cada día me duele más estar sin tu voz en la casa, sin tu mirada en mis versos, sin tu canto en los viajes, sin tu oxigenación en las arterias de mi nueva existencia.
El reflejo detrás de una selfie* bien pudiese advertir que un dedo más de frente sirve para añadir un ápice de consciencia al intelecto. Tal vez, solo ahí, la visión nublada desfallezca y la mirada pretenda arriesgarse de nuevo.
*Autorretrato realizado con una cámara o un teléfono móvil.
Mientras te queda la fuerza para llamarla «esta guagua, mi bisnieta» ella, te pasa tantos peluches como tus años, no quiere que te falte a quien abrazar...
De uno en uno pasan los juguetes por tus manos, revisas a tientas los detalles, algunas veces no quieres jugar con la suavidad del terciopelo.
Ya no llevas cuenta de los nietos o de los hijos que te quedan, solo preguntas por los dos bisnietos que agarran tu mano para llevarte al comedor o al patio cuando el sol está radiante, ellos son tu bastón así como fuiste el de tu madre.
Algo tiene ese poncho, descubrieron magia en el viejo doblez del cuello, se acurrucan en su abrigo; cuando estás casi dormido te cantan al oído, quieren ahuyentar pesadillas y olvidos.
Llegaron para reforzar los cimientos, son puntales, son contravientos...
Llegaron para enseñarnos a perdonar, Emilio, colección de aventuras, Emilia, álbum de ocurrencias, el primero con siete años y medio, la segunda con un año y tres meses...
Ellos dan pasos firmes, esparcen semillas con la ayuda del viento cálido, recolectan frutos del limonero y del ciruelo, chapotean sonrientes bajo la lluvia..
Llegaron para ser libres, reproducen el canto del tucán, quieren ser vuelo de golondrina...
Lilia Quituisaca-Samaniego San Bernabé, Ecuador Diciembre, 2021
Desde hace algún tiempo los fines de semana se volvieron sagrados, sin dioses ni adioses.
La sensibilidad fluye en el saludo del tucán; la emoción aturdida del naranjo no descansa; las golondrinas confiadas hicieron su nido a pocos pasos del guayabo; la mala hierba cedió, prudente se alejó de los limoneros; a diferencia de los escarabajos que llegan de visita para nutrirse de los algodones dulces de la guaba abierta o el festín escandaloso de las hormigas cuando los frutos del arazá se desprenden. A esto le añadimos la frescura del ciento de plantas nuevas (café, cacao, almendro, mango, ciruelo, toronja, aguacate, papaya, etc.) donde sobrevuelan mariposas inmortales.
En medio de estos pasajes levantamos la guailanga, 18 manos familiares danzan sincronizadas, hombros de amigos impulsan realidades y los pasos generosos de los nuevos vecinos nos dan tranquilidad.
A pulso tallamos el bambú y le sometemos a estructurarse, la bondad de la madera de uva es evidente cuando acepta que los tornillos usen su resina para adentrarse hasta las vértebras.
En la vida vale consumir sueños hasta que se vuelvan físicamente imposibles de desterrar.
Además, la magia puede crearse y está gratamente comprobado, pues el rostro de mi familia y amigos reflejan sendos jardines de lirios e ixoras.
Aquí comienza el proyecto más grande LeaMoS y cada uno de ustedes serán partícipes para conseguirlo.
Lilia Quituisaca-Samaniego San Bernabé, Ecuador Noviembre, 2021
Son nietos: saltan entre dimensiones espaciales, tararean canciones en notas compuestas, libres de miedo, fuertes, robles en crecimiento...
Son hijos: experimentan tropiezos sin permiso, algunos descienden en caída libre, desobedecen al vértigo, aprenden, robles tallados...
Son padres: edifican porvenires entre sendas, huertos y ramajes, cuestionan sin misticidad, pulen robles sin arrancar la raíz...
Son abuelos: encienden faroles dormidos, abren caminos con brújulas ajustadas, cuidan a sus padres, comprenden a sus hijos y miman a los retoños nacientes de roble, sus nietos...
Son bisabuelos: cicatrizan heridas cansadas con melancolía, ventiscas desnudas, roble de hierro con una docena de semillas, la mitad de ellas solo esporas desmemoriadas...