Visual Analytics & Big Data. Data Scientist. Open Data. Open Access. Data Mining. R. Weka. Scientific divulgation. Researcher. Also, I'write poetry: "Art perfects the senses"
Sentada sobre una duda traviesa,
entrecruzó la inmortalidad estrujada;
ingenua suponía que el mundo no tenía codicia;
-ella- creía que soportaría las palmaditas de espalda
que algunos le brindan para instigar su cinismo.
Arterias como silueta de portada
son los hijos de papel
que llevan en su sangre tinta negra.
De ahí surgieron espectros evolucionados
para cotejar las gotas saladas
con el eslabón que al corazón despuntaron.
Sumisa a los espejismos que idolatra el egocentrismo,
tendencia necia que eclosiona habitualmente;
no soporta la realidad ni el cuestionamiento...
—Lilia Quituisaca-Samaniego
¡Cuánta razón alberga tu juego de hoy! en especial cuando me pides que cierre los ojos y acto seguido mencionas que debo aprender a abrirlos ya que solo ahí descubriré algo extraordinario.
De esta manera me dice: tranquila, sonríe; tienes familia, amigos y arte…
Aunque razones extrañas paseen convencidas por la calma indiferente, mi adiós suele ser definitivo; si un día lo dije ya no vuelvo a repetir. Ni una sola palabra más, visión inapelable, mis brazos ya no envolverán esta precisa gana de amarte, porque -un adiós- no merece pasos rendidos ni besos en extravío…
Al entrar, una bocanada palpitante rebobinó en mi memoria unas cuantas historias que llegaban en las revistas de Selecciones Reader’s Digest que papá traía a casa cuando éramos niñas. En uno de esos números vino un capítulo de la novela «El viejo y el mar», recuerdo que aquel momento imaginé no el escenario ambientado de la novela, sino más bien el hogar del escritor, el lugar donde vivía, su escritorio, el montón de hojas, la tinta, la pluma o su máquina de escribir…
Al entrar, la piel respiró por los ojos y como rocío emocionado inundó mis pupilas; ahora, un sinnúmero de gatos encontraron cobijo en su refugio, se acercaron sutilmente, se desprendieron de la pereza habitual, me saludaron y ronronearon de principio a fin.
Al retirarme, fui atrevida al posar con los cuatro ejemplares que llevé y como agradecimiento un verso le escribí a este lugar histórico: