Visual Analytics & Big Data. Data Scientist. Open Data. Open Access. Data Mining. R. Weka. Scientific divulgation. Researcher. Also, I'write poetry: "Art perfects the senses"
Dedicado a todos nuestros amigos, quienes se nos adelantaron al más allá para esperarnos como siempre…
El sentimiento y el tiempo murmuran historias, tejidas desde la memoria con hilos de verano; se vuelven vida, distancia y nostalgia especial.
Pocas veces, los años pasan, sigilosos, otras veces, los años pasan, indiscretos, en ese preciso momento, aparece la mejor de las gratitudes, la amistad.
En nuestras calles, los abrazos recopilan días; en los susurros, danzas y sonrisas prevalecen sueños compartidos; espacios sin límite donde todo confluye, conversaciones eternas.
Cada paso, juegos sin tregua; cada encuentro, intercambio de promesas; cada despedida, composición de grandes melodías.
Sin darnos cuenta, los amigos, cobijan nuestras sendas, se vuelven caparazón de nuestras almas; sin dudar, cubren nuestra espalda de golpes inesperados.
Sin embargo, llega el día del anuncio: alguien falta, luego son dos, tres, cuatro, … y dejas de contar porque duele saber que no volverás a sentir su cálida bienvenida.
Al menos una vez querrás conversar frente a su tumba, brindarás por su lealtad, recordarás sus frases repetitivas y con unas cuantas lágrimas tatuarás sus nombres…
Al final, en el universo somos un suspiro de aliento, seres cuya luz buscan la única realidad: volar libres, con alas de libertad.
Algunas veces podemos presumir que nuestro paladar consume productos únicos y más si estos se producen en un entorno completamente orgánico.
En Lienzo de tierra generamos productos con frutas de temporada cultivadas de manera orgánica, respetando sus ciclos de crecimiento, floración y maduración: arazá, guayaba, guanábana, arándanos, entre otras, y al cocinar a temperaturas altas se vuelven mermeladas listas para degustar a cualquier hora.
Colisionaron un sinnúmero de pedazos contra la desgastada capa atmosférica. Esos pedazos, ya dentro de la tierra alcanzaron a tener vida propia, se dirigieron hasta las cumbres más altas, sin que les importara el frío de los nevados y el calor abrumador de los volcanes activos.
Vinieron cubiertos de trajes especiales, muy parecidos a un cascarón. Iban en cuadrillas para resguardar al líder de cada una, este se distinguía por el color del traje distinto a los demás del grupo.
Desde el monitor central de uno de los nevados más altos en los que me encontraba, alcancé a contar 270 grupos, se distribuyeron en todas las regiones del Ecuador.
Salí del refugio. Me apresuré a mirarlos. Cuando se despojaron del cascarón pude distinguir su forma. Medían alrededor de un metro. Ojos casi imperceptibles, diminutos, titilaban como luciérnagas. Tenían algo parecido a la boca, aunque solo se divisaba una línea recta o aserrada. Desde sus orejas triangulares se extendían unas extremidades parecidas a brazos y al final un solo dedo puntiagudo. Con el dedo izquierdo desaparecían los pajonales, el hielo, los riachuelos, las lagunas, los zorros, venados y las liebres. Con el dedo derecho lanzaban dinamita láser. En pocos instantes el nevado se volvió una tumba de piedras reventadas.
Cuando estos seres singulares se dieron cuenta de mi presencia, algunos se volvieron esporas blancas y los demás hilos de hollín.
Autor: Lilia Quituisaca-Samaniego Mayo 2024, Pichincha-Ecuador
La vida me permitió: llevarte en brazos para que ahora seas nuestro hombro, bastón y consuelo; darte la mano para ver que ahora marcas el paso y guías nuestro andar; no dejarte llorar para ahora sentir que eres pañuelo, sutura y médico estricto; inducirte en el arte y vivir para ello, mi artista favorito.
Gracias a todos los que siguen creyendo en el arte y generan un espacio en sus programaciones festivas. Más allá del tipo de evento o celebración debemos procurar ser agentes de cambio por el bienestar del entorno y más de nuestro pueblo Guasuntos.
Esta vez no pude estar personalmente en el «I Concurso de Oratorio 2024», donde se recordaba el «Natalicio, vida y obra de San Luis Rey de Francia». Sin embargo, a la f pude emocionarme con el afán que pusieron los participantes en sus presentaciones.
Desde Lienzo de tierra con el Proyecto Leamos (https://youtube.com/playlist?list=PLptZMDIlpKji7CH-FiZlLK_q4h93PBWK5&si=L0V3_Jhh6s0W2wg-), el cual dirijo, tenemos el propósito de afianzar el arte mediante la educación, la cultura y el rescate de costumbres. En esta ocasión entregamos libros y certificados a los participantes, material que les servirá de lectura y aprendizaje.
Personalmente, siempre he manifestado que «el arte perfecciona los sentidos» y con el tiempo he confirmado que «la perfección es el arte de sentir sin cordura alguna».
Agdp Guasuntos Jeovanny Ulloa Angel Paguay Patricia Ulloa Jose B Ulloa Pilar Ulloa Jaime Quishpe Gavino Paguay Inés Malán
#Guasuntos #leamos #arte #costumbres #cultura
Los enlaces de las transmisiones son los siguientes:
He recibido tus visitas esporádicas, sé que llegas algunas noches: cubres mis pies desnudos, alivias mis días con breves masajes en mi espalda y un leve suspiro se deshace en mi frente.
Intentamos cumplir con la planificación que hicimos meses antes de tu partida: las frutas cosechadas se convierten en mermelada, helado y pulpa; el cacao que sembramos se vuelven barras y figuras de chocolate: el café tostado nos recuerda a tu aroma; hay muchas flores que tienen visitantes a diario que zumban, trinan y se alimentan. La cosecha del maíz fue compartida, el 90% por las loras y el resto nosotros. Tus almácigos dieron buenas plantas para trasplantar y unas cuantas cañas de azúcar la consumimos a diario.
Nos imaginamos tu felicidad al ver como tus nietos disfrutan en el río, más cuando es torrentoso; les gusta la aventura y la adrenalina; y en la “casa de palo”, como dice tu nieta, cada vez generan más memorias con travesuras, experimentos y nuevos descubrimientos.
Por cierto, tenías razón, unos cuántos se alejaron, estuvieron hasta cuándo tu generosidad les favoreció; mientras tanto los otros, no nos recriminan por tu partida ni critican nuestro dolor, es más tienen tiempo para llamarnos, mensajearnos o venir a casa a saludarnos.
Avísame cuando podré visitarte y quedarme contigo para siempre porque hay tantas cosas que conversar mamá y tú llevas 24 meses ausente.
Sus gestos nos despiertan, sus regaños nos dan fuerza, su mirada nos abraza hasta calmarnos.
Duele y emociona, calma y conmociona, limpia nuestras lágrimas, besa la frente mientras dice "soy tu mamá" .
Hay, algo más que todo eso: su baile nos invita a recordar "lo feliz que fuiste" su canto nos lleva a la infancia "cantábamos juntos, sin que nos importe afinación alguna" sus palabras son muchas veces "de ti".
Ella, nuestra consentida heredó tu don especial para curarnos con versos, cantos, danza y besos.
Hace dos años, MAMÁ antes de salir de casa para realizarte los exámenes médicos, nos dijiste «no se preocupen, ya vuelvo», y por primera vez no cumpliste… Desde ese día, mi vida, también se fue…😭
Creo en el puñado de tierra que se cierne entre mis dedos y cae sobre experimentos para enraizar.
Creo en la firmeza de mis manos para empuñar la pluma y desgastar, azarosamente, la tinta sobre pergaminos cohibidos, boceteros distraídos y hojas sueltas que vuelven al origen de su tiempo.
Creo en la mínima y persistente cuota de paciencia que ronda mis noches desiertas.
Creo en los frutos y granos que alimentan la estancia corta que tengo prescrita.
Creo en los árboles, que crecen y crecen para proteger mis ojos desgastados del sol inconsciente .
Creo en la lluvia que afina sus chasquidos, antes de desprenderse de cualquier cielo.
Creo en el viento que revolotea mis rizos para despertarme de sueños y pesadillas.
Creo en la luna, acompañada de luceros, señalan la ruta cada vez que mis pasos bordean el abismo.
Creo en la amistad duradera aún cuando, mi indiferencia o abrazos les azote.
Creo en los únicos besos depositados en mi frente con la genética de costumbres que respeto.
Francisco Brines Bañó nació en Oliva, Valencia-España en 1932. Estudió Derecho, Filosofía y Letras Románicas e Historia. Escritor , catedrático y lector universitario Recibió algunos premios, entre ellos el Premio Adonais con su primer libro «Las brasas» en 1959;, con su libro «Palabras en la oscuridad» recibió el galardón en el Premio Nacional de la Crítica en 1966; luego con su libro «El otoño de las rosas» recibió el Premio Nacional de Literatura en 1986. Su obra «La última costa» obtuvo el Premio Fastenrath en 1995. Desde el año 2000 fue miembro de la Real Academia Española de la Lengua. En el año 2001 fue investido Doctor «Honoris Causa» en la Universidad Politécnica de Valencia. También se le otorgaron el Premio Reina Sofía de Poesía Iberoamericana en 2010 y en el año 2020 el Premio Miguel de Cervantes. Falleció el año 2021.
La antología poética «Ante el jardín nublado» del autor español Francisco Brines fue publicada en el año 2021 por El ANGEL Editor. La introducción y selección estuvo a cargo de Juan Carlos Abril y el epílogo lo escribió Luis García Montero. Esta edición recopila poesía de sus publicaciones:
De las brasas (1960)
De materia narrativa inexacta (1965)
De palabras a la oscuridad (1966)
De aún no (1971)
De insistencias en Luzbel (1977)
De el otoño de las rosas (1986)
De la última costa (1995)
Poemas de un libro inédito
Con gran emoción di lectura a unos cuantos poemas que profundizan en la intimidad de su memoria, el entorno de la infancia, los experimentos de la vida y la convicción inevitable para navegar entre las sombras, el mar, los cantos entre sus naranjos, jazmines y azahares.
Les dejo el poema que da título a esta antología y que fue parte del libro «El otoño de las rosas» en 1986, dicho texto nos permite revivir el ciclo de la existencia desde la mirada que poco a poco va muriendo con los años y en cada experimento de los días.
ANTE EL JARDIN NUBLADO
Cantan los pájaros en el jardín nublado. Yo soy el negador de todo el tiempo que me fue concedido, y aún me espera. Soy la mirada en el jardín nublado, del yerto mundo, de la cama difunta que produce los sueños. ¿En dónde están y a dónde va mi vida que ya no está?
Si yo acatara a Dios con ráfagas de lluvia, y posara en sus labios la tibieza del sol, para enseñarle el beso. Y luego le arrancara los ríos y las aves de sus ojos, un torso palpitante del tacto de sus dedos, y fuese el patrimonio que le queda un nublado jardín, ya entrado octubre, Y más oscuridad al fin del año, yo sé que en su venganza me impidiera morir, pues con su fuerza poderosa Me borrara esta vida que se borra, apagara la luz de aquel nacer.
Si Dios fuese posible, y oyese estas palabras, no era posible el hombre, y en el jardín nublado que miro desde el cuarto, cantan tristes los pájaros, con vida, y hay un olor extendido de rosas, como si sólo un hombre aquel existiera, y porque existe él transcurre todo, y la belleza honda se ofrece ante su muerte, con sólo el fin de darle un pensamiento Y así, de un modo débil, y una existencia torpe, nace, breve, el amor.
Finalmente, invitarles a seguir leyendo literatura de este gran escritor.