Alas de libertad


Dedicado a todos nuestros amigos, quienes se nos adelantaron al más allá para esperarnos como siempre…

El sentimiento y el tiempo murmuran historias,
tejidas desde la memoria con hilos de verano;
se vuelven vida, distancia y nostalgia especial.

Pocas veces, los años pasan, sigilosos,
otras veces, los años pasan, indiscretos,
en ese preciso momento,
aparece la mejor de las gratitudes, la amistad.

En nuestras calles, los abrazos recopilan días;
en los susurros, danzas y sonrisas prevalecen sueños compartidos;
espacios sin límite donde todo confluye, conversaciones eternas.

Cada paso, juegos sin tregua;
cada encuentro, intercambio de promesas;
cada despedida, composición de grandes melodías.

Sin darnos cuenta, los amigos, cobijan nuestras sendas,
se vuelven caparazón de nuestras almas;
sin dudar, cubren nuestra espalda de golpes inesperados.

Sin embargo, llega el día del anuncio: alguien falta,
luego son dos, tres, cuatro, … y dejas de contar
porque duele saber que no volverás a sentir su cálida bienvenida.

Al menos una vez querrás conversar frente a su tumba,
brindarás por su lealtad, recordarás sus frases repetitivas
y con unas cuantas lágrimas tatuarás sus nombres…  

Al final, en el universo somos un suspiro de aliento,
seres cuya luz buscan la única realidad:
volar libres, con alas de libertad.

Autor: Lilia Quituisaca-Samaniego

Guasuntos, agosto 2024

Gracias por comentar.

Este sitio utiliza Akismet para reducir el spam. Conoce cómo se procesan los datos de tus comentarios.